Poesía joven en español: Violeta Orozco (México)

 

 

Presentamos una selección del libro El cuarto de la luna (Proyecto Literal, 2020), publicado en junio en la ciudad de México.

 

 

 

El cuarto de la luna (Proyecto Literal, 2020)

 

Violeta Orozco

 

 

EL CUARTO DE LA LUNA

 

Para que nadie interrumpiera el curso de la luna

alquilé un cuarto

para poder soñar.

 

En él veía el puño cerrado del otoño

abierto como mi herida

¿pero por qué hablaba tan bajo

si dolía tanto?

¿Por qué mi voz amaneció sin voz?

Y yo pasé tantos años esperando

pero no pasó nada

porque no pasó nada en mí.

O tal vez sí, tal vez

un perro abandonado

ladró allí abajo

y toda esa ternura

que guardé para los tiempos

en que el otoño

se hiciera seda brillante

y me amara como el mar ama

se quebró

 

Pulsé la honda como arpa/ armé la piedra de belleza y verdad

la hice redonda/ la limé en mis labios imanté/ sus orillas de susurro

La luminosa naranja de la tarde/ se desangra No sueña el árbol derribado

en la esquina de la tarde Y eché serpientes por los ojos y fui vómito/ vena desangrada por su odio

 

Y pensé que iba a reventar de tanto miedo/ pudriéndome en tanto terror y no pude creer que alguien vería en mí algo más que un mundo/ a orillas del colapso/ un alarido animal aullido aullido inmenso azul /arrojado sobre mis ojos la bóveda celeste /arropando el círculo voraz

me devoraba todo/ yo misma fui el silencio que se devoraba

 

Ah, todos me decían que la vida era tan larga

que ya habría tiempo.

Y mientras crecía en mí la muerte, la mentira.

Yo era una ruina abierta al público

El dolor del mundo

Pensé que yo era el Dolor del mundo.

 

Y mi lengua dejó de hablar y se puso a lamer /la larga herida el Alarido

Soy un alarido/ que rompió el muro del silencio y se hizo sangre/ rasgada en el cielo

Yo soy la venida, yo soy la avenida violada/ en su primera noche a la intemperie

 

La luna no tiene casa /ni hotel para acostarse /

siquiera una noche/enlazada a su sueño

de paludismo y fiebre/la luna no tiene un cuarto

mengua mientras delira/cambia de tono y timbre,

declina y decrece/adelgaza enfebrecida en su alucine

/se desfigura y transfigura/ por eso crece

llama a la marea/ desde su cama recostada gime

deseo y distancia/confundidos en un solo goce

de atraer agua que se pliegue a su tacto/a su aullido de loba en brasa

llama/de salitre y brama

llama /a todos los que rondan en la noche,

velando vigilándose siguiendo

el toque de queda, la hora prohibida

¿Quién esperas que caiga

desde el pozo del cielo?

¿Quién quiso interrumpir tu curso transparente

con qué fin alzó su hiedra

para tapiar tu vista al muro?

 

Cuando abriste la ventana de tu cuarto/ todo era quietud como en un cuarto de niño:

el caballo de trapo recargaba la cabeza/ sobre la mecedora /cerraba los ojos

Recordando en la penumbra/ el cráter en medio del techo

su fractura azabache y obsidiana/ tus dedos enamorados de su filo.

 

cuando Abriste la ventana dejaste entrar al día

como un río olvidado de su curso,

lo dejaste inundar tu selva blanca,

y yo dejé que tomaras tu rumbo,

como lápiz que traza su designio

débil pero seguro

sobre la hoja en blanco

sobre la hoja en blanco temblando.

           sobre la hoja

                       en blanco

 

 

 

EL CERCO DE LAS NOCHES

 

Madura la quema de los huesos

en la mano floreciente del insomnio.

Temes que empiece

el cerco angustiante de las noches,

tus ojos yertos

frente al espacio

Las estrellas asombradas.

El gran silencio

de la ceiba de la noche

nace un barco

su luz de fría espiga

angustia la piel enferma.

Te interrogan los rostros en la noche

y no sabes qué responderles

a los astros en la noche.

Miras hacia arriba:

el palacio de imágenes

tejidas en el techo de tu cuarto

se han venido abajo

los horizontes

sobre tu rostro,

ha caído el tejado del mundo,

aboliste la distancia al destruirla,

has cercado lo que amas

mientras la alta barricada de la noche

se disuelve como polen

en el aire.

 

 

 

EL CANAL

 

Cuando me tocas

recuerdo mi condición de río

atardezco contigo nuevamente

y el otoño camina más despacio.

Todo resbala por nosotros,

ecos y épocas ascienden y descansan.

Crece el pasto hacia dentro del invierno

Se apaga la escarcha lentamente

Siento tu rostro girar hacia el mío,

rehilete empujado por el viento.

Son tus ojos un canal encandilado

donde transcurre un pétalo-velero

(y yo miro emigrar en las acequias

el polvo de un oro desterrado.)

Tus manos son raíces, abren canales en mi piel,

vetas iluminadas por tu tacto.

A media noche una garza abre el río con su grito

y bajas a beber la claridad del canto.

El río asila noches blancas, mece tibias luces. Cabecea.

Amanece un alba tenue. Gotea toda la noche

el rumor que me navega.

Se estremecen los sauces,

la ribera se enciende en un susurro

alza el vuelo el alba

arde una hoja sobre el agua.

cascadas de horizontes

se desploman sobre la hierba

y un tremor de basaltos atestigua

el origen de la flor entumecida.

Una piedra se hunde hacia el silencio

y no queda de nosotros

sino el limo tenaz

hasta el fondo del estanque.

Violeta Orozco (Ciudad de México, 1989). Poeta bilingüe, traductora y ensayista. Egresada de Filosofía y Letras inglesas por la UNAM, Maestra en Lengua y Literatura Hispánicas por Ohio University. Ganadora del Premio Nacional Universitario de Poesía José Emilio Pacheco 2014. Actualmente realiza el doctorado en Letras Hispánicas en Rutgers University en New Jersey, donde investiga poesía y performance feministas de chicanas y mexicanas, da clases y traduce poetas norteamericanas. Es autora del libro de poesía "El cuarto de la luna" (2020) publicado por editorial Literal. Ha publicado en revistas como Punto de Partida, Carruaje de Pájaros, La Palabra y el Hombre y en varias antologías de poesía de EU. Junto con la reconocida periodista peruana Claudia Cisneros, ha organizado múltiples lecturas de poesía multilingüe, feminista y activista en donde ha reunido a poetas de latitudes tan diversas como Estados Unidos, República Dominicana, Puerto Rico, Costa Rica, Arabia Saudita, Perú y Argentina en el colectivo "Speak up women" que fundó junto con ella. Actualmente está traduciendo el libro "Les reflets du verbe" del poeta algeriano Hamid Larbi.

2 comentarios en “Poesía joven en español: Violeta Orozco (México)

  • el junio 20, 2020 a las 1:24 am
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    Viole hermosa, siempre inmensa y profunda en tu mirada al caminar, te admiro y deseo que tu palabra al igual que el viento empoderado invadan al mundo y lo nutran de hermosuras exclamaciones. Abrazos siempre

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  • el julio 25, 2020 a las 4:54 am
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    Que hermosos poemas Violeta, mi admiración, feliz de leerte, saludos de Lima Perú 🌹

    Respuesta

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