Poesía argentina: Leonor García Hernando (San Miguel Tucumán, 1955-2001). Selección de Marta Cwielong

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La poeta Marta Cwielong (Argentina) prepara una selección de poesía argentina. Nos acerca a sus tradiciones, una de las más destacas de nuestra lengua del siglo XX hispanoamericano.

 

 

 

 

 

 

LEONOR GARCIA HERNANDO  (San Miguel Tucumán, 1955-2001)

 

 

 

PUEDO RECORDAR: había un país donde bailábamos y

brindábamos con nuestros amigos

 

Asfixia sobre asfixia.

Sol sobre sol.

Y este inmenso país que nos abarca.

Un día nos descubrimos lamidos,

abandonados, (húmedos y vírgenes).

Sabemos que hay borracheras

que sólo nos pertenecen a nosotros,

que son nuestras aliadas;

que por ellas salimos a pelear.

 

Asfixia sobre asfixia.

Sol sobre sol.

Un día sabemos que no nos quedan ojos;

que las novias

dejaron sus ojos

detrás de las ventanas.

Después la noche suelta sus perros oscuros

hasta dejar la tierra trémula,

sin que podamos abrigarla.

 

Asfixia sobre asfixia;

el miedo es una piel distinta

que nos enorgullece.

 

Tenemos miedo

y nos alzamos abrazados y llorosos

a luchar

como una sola piel;

sol sobre sol;

hasta desnudarnos,

y hallarnos enteros a pesar de todo.

 

El monstruoso corazón de las tormentas

no se atreve a marcharse todavía.

Atraganta el pequeño país que contenemos.

Por eso vamos a empujar fogatas,

vamos a levantar la tierra

como un solo alarido;

vamos a quedarnos

creciendo desde la montaña,

acechando desde las mareas;

hasta sofocarlo.

 

(Y tanto nos arrimamos al fondo del viento

que tiembla entre nuestras piernas.

Y tanto gritamos en su vientre nudoso).

 

Sol sobre sol,

mis amigos bailarán

y brindarán por nosotros.

Luego,

quizás, bajen flores de la montaña

para que las mire.

 

 

la taza debe parecer excesivamente

blanca en contraste con la boca pintada -No deberíamos

acercarnos a objetos tan nítidos

envuelta la garganta por un extenso

pañuelo de gasa, todo rostro es más plácido y se esfuma

como una lancha en esa agua extrema donde el cielo deja

de fluir

 

no deberíamos acercarnos a objetos tan

nítidos

una taza            un sobre en el que la lengua impone un

poder; las uñas esmaltadas de rojo y tres desnudas

cebollas en el mármol

 

no deberíamos acercarnos a esa brus-

quedad del objeto que satura como un golpe

no deberíamos ser honestos en el terror.

Mejor palidecer como esa línea de álamos en la tormenta,

Mejor estar callada mientras la fiebre una las sienes con

grasa de ciervo

mejor esperar a que las hojas del nogal apacigúen el sende-

ro de piedras  rojas. Parques con una pálida herida de

mármol pierden su agua rara, lastimosa         hundimientos

en la frondosa oscuridad.

 

no deberíamos acercarnos a objetos tan

nítidos.

Zonas que no conocen piedad.

 

 

 

 

                caricia de tu mano breve

el placer, el desdén, el vínculo perverso que retiene a los

desdichados en la pecera del abrazo

breve

el clima de la fiesta se pierde como aguas de riego entre las

franjas del balcón.

La fiesta se apagaba

era el vientre de un insecto luminoso que se sostuvo un

instante en el aire que encierran las manos de un niño

 

 

 

 

Leonor jugando con sus hermanos

 

y ella dijo:_sueño y desorden. La noche

me da esos frutos porosos.

 

No me quejo del azar.

 

No me quejo del llanto de los animales atados,

ni del hambre de la noche que come los objetos y los hace

carne de su oscuridad.

 

y ella dijo: se supone que hay algo

pesado en mi corazón.

 

Mis piernas son blancas, sin solear y de una pereza que es

la turbia apariencia de la sangre.

 

Se me supone iluminada de frialdad y de astucia;

en el desorden pero estéril,

acabada por un aprendiz que hizo lo que pudo.

 

 

 

 

 

 

Leonor García Hernando (Tucumán, 1955-Buenos Aires, 2001). Poeta de culto, formó parte del “Taller Literario Mario Jorge de Lellis” y del consejo de redacción de la revista Mascaró. Publicó Mudanzas (Ediciones del Taller Literario Mario Jorge De Lellis, 1974), Negras ropas de mujer (Colección de Poesía Mascaró, 1987), La enagua cuelga de un clavo en la pared (Último Reino, 1993), Tangos del orfelinato / Tangos del asesinato (Colección de Poesía Mascaró, 1999) y El cansancio de los materiales (Colección de Poesía Mascaró, 2001).

 

 

 

 

Marta Cwielong, nació en Longchamps, Buenos Aires, Argentina. Ha publicado su obra bajo los títulos: Razones para huirDe nadieJadeo animalMorada (Valencia, España), Pleno de ánimasLas vírgenes terrestres, (Observación de poetas latinoamericanas, trabajo de investigación y creación). La orillaMemorias del hambre, (Ediciones POE Guatemala). 2 Poetas de Argentina, publicación compartida con Mariana Vacs, Ediciones Corazón de Mango, Colombia. No esperes que me anuncie, publicación bilingüe catalán-castellano compartida con el poeta valenciano Pere Bessó. Participa en numerosas antologías y festivales de Poesía de Latinoamérica. Su poesía ha sido traducida al catalán, polaco, italiano y francés. Embajadora de La Guacha Revista Nacional de Poesía.

 

 

 

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