Poemas de Paul Celan (Reino de Rumania, 1920-1970). Traducción de Luciano Pérez

 

 

Poemas de Paul Celan

Traducción de Luciano Pérez

 

 

 

Álamo, tu follaje…

 

Álamo, tu follaje se ve blanco en la oscuridad.

El cabello de mi madre nunca emblanquecerá.

 

Diente de león, cuán verde es Ucrania.

Mi madre rubia no vino a casa.

 

Nube de lluvia, ¿llegas tarde a la fuente?

Mi silenciosa madre llora por todos.

 

Estrella redonda, tú anudas el dorado lazo.

El corazón de mi madre sería herido por el plomo.

 

Puerta de roble, ¿quién te sacó de quicio?

Mi suave madre nunca pudo volver.

 

 

 

Fuga de la muerte

 

Leche negra bebemos desde temprano y por la tarde

la bebemos al mediodía y en la mañana y por la noche

bebemos y bebemos

cavamos una fosa al aire libre que no es muy estrecha

Un hombre habita en la casa y juega con las víboras que escribe

que escribe a Alemania cuando oscurece a tu dorado cabello Margarita

escribe y camina ante la casa y las estrellas relampaguean le silba a sus perros para que vengan

le silba a sus judíos para que caven una fosa en la tierra

nos ordena toca ahora para bailar

 

Negra leche temprano bebemos y por la tarde

bebemos por la mañana y al mediodía y por la noche

bebemos y bebemos

Un hombre habita en la casa que juega con las víboras y escribe

escribe a Alemania cuando oscurece a tu cabello dorado Margarita

tu cabello cenizo Sulamita cavamos una fosa al aire libre que no es muy estrecha

Él grita  pica en lo más profundo del suelo a uno y a otro canta y toca

agarra el hierro del cinturón lo agita sus ojos son azules

pica lo más profundo a uno y a otro toca más para el baile

 

Negra noche al amanecer bebemos y por la tarde

la bebemos al mediodía y en la mañana y la bebemos por la noche bebemos y bebemos

un hombre habita en la casa tu dorado cabello Margarita

tu cabello cenizo Sulamita él juega con las víboras

él grita toca más dulce la muerte la muerte es un maestro de Alemania

él grita pica más oscuro el violín pues sube como humo en el aire

pues le tiene una fosa en las nubes que no es muy estrecha

 

Negra leche desde temprano te bebemos de noche

te bebemos al mediodía la muerte es un maestro de Alemania

te bebemos por la tarde y por la mañana bebemos y bebemos

la muerte es un maestro de Alemania su ojo es azul

te toca una bola de plomo te toca con precisión

un hombre habita en la casa tu cabello dorado Margarita

él azuza a sus perros contra nosotros y nos regala una fosa al aire libre

juega con las víboras y sueña la muerte es un maestro de Alemania

tu cabello dorado Margarita

tu cabello cenizo Sulamita

 

 

 

 

 

 

Tübingen, enero

 

Para Walter Jens

 

Para la ceguera

ojos persuasivos.

Su “un enigma procede de lo puro”,

una flotante torre de Hölderlin,

el volar de gaviotas alrededor.

Visitas de los carpinteros ahogados

con estas palabras que se sumergen:

viniera

viniera un hombre

viniera un hombre al mundo, hoy, con

la barba de luz de los

patriarcas; él podría

él hablase de este época, él

podría sólo balbucir y balbucir

para para

siempre siempre

(“Pallaksch”, Pallaksch”).

 

 

 

 

 

Espenbaum, dein Laub blickt weiß ins Dunkel.

Meiner Mutter Haar ward nimmer weiß.

 

Löwenzahn, so grün ist die Ukraine.

Meine blonde Mutter kam nie heim.

 

Regenwolke, säumst du an den Brunnen?

Meine leise Mutter weint' für alle.

 

Runder Stern, du schlingst die goldne Schleife.

Meiner Mutter Herz ward wund von Blei.

 

Eichne Tür, wer hob dich aus den Angeln?

Meine sanfte Mutter kann nicht kommen.

 

 

 

Todesfuge

 

Schwarze Milch der Frühe wir trinken sie abends

wir trinken sie mittags und morgens wir trinken sie nachts

wir trinken und trinken

wir schaufeln ein Grab in den Lüften da liegt man nicht eng

Ein Mann wohnt im Haus der spielt mit den Schlangen der schreibt

der schreibt wenn es dunkelt nach Deutschland dein goldenes Haar Margarete

/er schreibt es und tritt vor das Haus und es blitzen die Sterne er pfeift seine Rüden herbei/

er pfeift seine Juden hervor lässt schaufeln ein Grab in der Erde

er befiehlt uns spielt auf nun zum Tanz

 

Schwarze Milch der Frühe wir trinken dich nachts

wir trinken dich morgens und mittags wir trinken dich abends

wir trinken und trinken

Ein Mann wohnt im Haus der spielt mit den Schlangen der schreibt

der schreibt wenn es dunkelt nach Deutschland dein goldenes Haar Margarete

/Dein aschenes Haar Sulamith wir schaufeln ein Grab in den Lüften da liegt man nicht eng/

 

Er ruft stecht tiefer ins Erdreich ihr einen ihr andern singet und spielt

er greift nach dem Eisen im Gurt er schwingts seine Augen sind blau

stecht tiefer die Spaten ihr einen ihr andern spielt weiter zum Tanz auf

 

Schwarze Milch der Frühe wir trinken dich nachts

wir trinken dich mittags und morgens wir trinken dich abends

wir trinken und trinken

ein Mann wohnt im Haus dein goldenes Haar Margarete

dein aschenes Haar Sulamith er spielt mit den Schlangen

Er ruft spielt süsser den Tod der Tod ist ein Meister aus Deutschland

er ruft streicht dunkler die Geigen dann steigt ihr als Rauch in die Luft

dann habt ihr ein Grab in den Wolken da liegt man nicht eng

 

Schwarze Milch der Frühe wir trinken dich nachts

wir trinken dich mittags der Tod ist ein Meister aus Deutschland

wir trinken dich abends und morgens wir trinken und trinken

der Tod ist ein Meister aus Deutschland sein Auge ist blau

er trifft dich mit bleierner Kugel er trifft dich genau

ein Mann wohnt im Haus dein goldenes Haar Margarete

er hetzt seine Rüden auf uns er schenkt uns ein Grab in der Luft

er spielt mit den Schlangen und träumet der Tod ist ein Meister aus Deutschland

dein goldenes Haar Margarete

dein aschenes Haar Sulamith.

 

 

 

Tübingen, Jänner

 

 

Zur Blindheit über

redete Augen.

Ihre - ‘ein

Rätsel ist Rein-

entsprungenes’–, ihre

Erinnerung an

schwimmende Hölderlintürme, möwen-

umschwirrt.

 

Besuche ertrunkener Schreiner bei

diesen

tauchenden Worten:

 

Käme,

käme ein Mensch,

käme ein Mensch zur Welt, heute, mit

dem Lichtbart der

Patriarchen: er dürfte,

spräch er von dieser

Zeit, er

dürfte

nur lallen und lallen,

immer-, immerzuzu.

 

(‘Pallaksch. Pallaksch.’)

Luciano Pérez. Es originario de la Ciudad de México, nacido en 1956. Egresó de los talleres literarios del INBA, donde fue discípulo de los escritores Agustín Monsreal y Sergio Mondragón. De 1986 a 2006 laboró en la Subdirección de Acción Cultural del ISSSTE, primero como promotor de talleres literarios, y de 1989 a 1998 en la revista cultural del instituto, memoranda, donde fue secretario y luego jefe de redacción.  De 2007 a 2012  estuvo en Ediciones Eón, como redactor y corrector, y después como editor en jefe. Desde 2013 se ha dedicado a traducir del alemán al español, tanto para la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, como para  Editorial San Pablo. Narrador, ensayista y poeta, ha publicado los siguientes libros: Cacería de hadas (1990), Cuentos fantásticos de la Ciudad de México (2002), y Antología de poetas de lengua alemana (2006).  Actualmente es editor de la revista cultural en línea Ave Lamia, y aquí publica sus ensayos literarios, históricos y de cultura popular, además de cuentos de corte fantástico, así como también traducciones de autores alemanes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *