Nidia Marina González Vásquez (Costa Rica, 1964). Selección Yordan Arroyo

 

 

 

 

 

 

 

Nidia Marina González Vásquez (Costa Rica, 1964)

 

 

Del libro “La estática del fuego” EUNED, 2019

 

 

Ontología del llanto

 

Nombrar es invocar,

hacer que la imagen nos toque la epidermis y traspase las sombras que la desdibujan.

Nombrar es ahondar en la memoria

que llega encadenada a un grito apenas audible.

Al latido de una muchacha que fui,

el de un chamán que fui, una guerrera, un muchacho o una anciana.

Puede ser que invoque el nombre olvidado de la niña que se perdió́ en el Desierto de

Atacama : Eluney, Sayen, Ailin, o nada más Ana.

Y Marina multiplicada y reducida a un cuerpo,

a un ruido constante en el oído izquierdo que choca con las rocas del desierto,

a varios siglos de distancia o a un mordisco de tiempo.

Centro de muchos centros buscándose en espiral, entre el olvido y lo que se ve

(apenas epidermis)

Invocar el apunte, garabato que recobra la voz,

invocar el citrino que me falta, las piedras que perdí́ en cuidad México,

y bajo la superficie del ruido : aullar, ladrar, piar, maullar.

Llorar también es nombrar lo que no sabemos cómo se nombra.

 

 

 

 

Mudanzas

 

Tengo una jaula de bambú́ para grillos

-vacía, claro está-

con un pequeño columpio vacío.

Una jaula para grillos que se columpia a sí misma, sin una sola pieza de metal.

 

Cálida, hecha en Japón por manos minuciosas.

Me hace recordar que la noche debería estar llena de grillos pero se ha vaciado igual que esta jaula surrealista.

 

 

 

 

Reloj

 

 

1

 

El tiempo es un agujero

arriba y abajo,

un saltamontes camuflado que de pronto se devora todos los brotes.

 

 

2

 

 

Los niños aceleran el tiempo.

No son los años ni los relojes

sino ellos cuando se hacen adultos

y convierten a todos los que fuimos jóvenes en ancianos sumergidos.

 

 

3

 

Poca cosa se puede hacer cuando esto pasa, alguna nada de algo

algún untijo anti arrugas,

lentes mejor graduados,

una nadería para flotar

y abandonar las brazadas larguísimas

con las que se cruza a nado la juventud.

 

 

4

 

La línea del tiempo está dibujada con mal pulso,

sin nivel de carpintería u otro instrumento semejante.

Su escritura es a mano alzada

a veces se devuelve sobre sí misma,

inventa recuerdos y los sobrepone.

La estría del tiempo es capaz de abrir varias paginas a la vez.

Con frecuencia recurre al blanco inmaculado del papel

o a los borrones oscuros.

La línea del tiempo es en realidad un camino de altimetrías cambiantes

dibujada por manos disímiles:

a veces dos derechas, a veces dos zurdas.

Siempre insuficiente.

El reloj es un grillo sincronizado,

ulular apenas inaudible que suena tierno al lado del tamaño que tiene el tiempo.

 

 

 

 

Juego

 

Nada es simple

y todo se reduce a respirar

(sueno escatológica con plena conciencia de la imposibilidad de serlo)

Todo acaba en el cuerpo pero viene de tan lejos que ya es imposible recordarlo

(otra vez dicto sentencia, a sabiendas de no saber nada)

Nada es simple

aunque el miedo es un caracol que dibuja círculos

y se bebe su propio temblor una y otra vez.

¿Cómo escapar de su músculo en espiral?

¿cómo dejar esa órbita que traemos desde el primer sístole, o desde antes?

(sigo escarbando, nada más)

Nada es simple y escapar de la órbita, encontrar la línea recta,

es otro déjà –vu.

Nada es simple ( adrede la repetición)

Deliro para salir del delirio.

¿Y si en el espejo se refleja la mirada de mis abuelas que están en la espiral genética de mi cuerpo?

Esta luz que me golpea tiene la edad del sol y otras edades insospechadas.

Al fin queda la muerte y el temido olvido

(vuelvo a ser escatológica)

No se puede detener la memoria una vez que echa a andar,

una vez que es posible mirarse las manos y reconocer los absurdos

tanto como las aparentes verdades.

El círculo en el mapa

deja claro que no existen las líneas rectas.

 

 

 

 

Piromanía

 

Simplemente madera para fósforos, relicario de fósiles.

Incendios que se apagan incluyendo los de la piel.

Millones de parpadeos

sin saber dónde meter el miedo, su pulsión de santo

su agua bendita

la insoportable levedad

–según Kundera-

La vida muerde todas las esquinas y sus propios talones hasta abrazar la ceniza

en el incendio de los días.

Es una luciérnaga que persigue el mar

una ráfaga en el sueño y la vigilia

que cuelga de la persiana con la ventana abierta

y crepita en los párpados

antes del incendio.

 

 

 

 

(Del libro "Objetos perdidos")

 

Auretrato con la mano en el pecho

 

He perdido el pelo largo de mis 15

y el respeto a las sagradas escrituras.

 

Consagro los equinoccios

la transparencia de las clepsidras

y todo lo que no está clasificado

en las listas oficiales del mal y el bien.

 

Perdí las tijeras de mi cordón umbilical

(Me hubiera  gustado reconocer

su chasquido en el costurero de mis abuelas)

 

Como hija secreta de Lilit

confundí por un tiempo mi origen

y perdí el tiempo buscándome en una costilla

que a ningún hombre le faltaba.

 

Tengo una noticia desteñida sobre la furia de Lorena Bobbit

una declaración de renuncia a la ablación

y una apostasía sin registrar por falta de pago

a los tesoros administrativos del clero.

 

Cosas

que no se pueden cargar de golpe en unos huesos

simplemente humanos.

 

Un milagro de sobrevivencia

me permite atestiguar cómo se desarma este sistema.

 

Y busco entre objetos inútiles

sin encontrar respuestas de sangre o tierra.

 

Hago esta lista de cosas perdidas

para interpelar nuevas preguntas

y seguir el cauce de los ríos

el camino de los árboles que saben nacer

en lugares inesperados.

 

 

 

 

 

 

Nidia Marina González Vásquez (1964). Artista Plástica, docente de la Universidad de Costa Rica y poeta. Como artista plástica ha expuesto numerosas veces en distintas galerías del país, con obra plástica en técnicas mixtas, collage, dibujo  y acuarela. Como escritora publica desde muy joven en periódicos y revistas. Su trabajo ha sido antologado en: Antología de poetas ramonenses,  Vargas y otros 1999, Voces tatuadas”, crónica de la poesía costarricense 1970-2004), “Poesía del Encuentro”. Editorial Meidaisla, Miami 2010,  “Mujeres poetas en el País de las Nubes”, XVI Encuentro Internacional, Oaxaca, México 2008), “Sostener la palabra”.  (Editorial Arboleda, 2007), “Al hidalgo poeta” XIX Encuentro de poetas Iberoamericanos en Salamanca, España, No Resignación, Salamanca 2016, “Las costuras del sueño”, 15 poetas costarricenses contemporáneos, 2020, Women Poets of Costa Rica / Mujeres poetas de Costa Rica, 1980-2020, Bilingual Anthology / Antología bilingüe. Mujeres al centro. Relatos y ficciones de escritoras centroamericanas, 2020.

Ha publicado los libros: "Cuando nace el Grito" 1985, Instituto del Libro, Ministerio de Cultura Juventud y Deportes,“Brújula extendida“ Editorial EUNED, 2013, “Seres apócrifos” Uruk Editores 2015, “Objetos perdidos” Editorial EUNED 2015, “Bitácora de escritorio y otros viajes” Editorial EUCR 2016, “La estática del fuego” EUNED 2019. Los libros con sello EUNED ganaron el concurso de selección anual para su publicación en los años respectivos. Además en narrativa “Àrbol de papel” Editorial Poiesis 2020.

 

 

 

 

Yordan Arroyo (San Ramón de Alajuela, Barrio Lisímaco Chavarría, 1995). Filólogo graduado de la Universidad de Costa Rica. Docente Universitario e investigador académico. Presidente y Director Literario Nacional de la Unión Hispanomundial de Escritores, Costa Rica. Cofundador del Recital Internacional de Poesía “Ponte un alma” y el Recital “Alas en verso” en conmemoración del Día Nacional de la Poesía en Costa Rica. Compilador de las antologías: “Voces en el aire” (en proceso); “Sin dolor en la garganta” (en proceso); “Primera Antología de Literatura Infantil Ramonense: Niños y Niñas Héroes en Tiempos de Pandemia” (2021) y Los Gritos de Medea: Violencia de Género en la Poesía Feminista Costarricense (2021), donde también realizó el estudio introductorio.

Realizó el prólogo y análisis literarios en la “Primera Antología Poética Puntarenense” (1990-2019). Forma parte del equipo editorial que trabaja actualmente en la próxima publicación de la “Segunda Antología de Poesía Puntarenense” (en proceso). Ha sido publicado en diferentes antologías, entre ellas: Antología de Poesía Joven. Nueva poesía Costarricense (2020); “Siempre un Girasol. Antología Colectiva” (2020) “Mitologías del río: Transformación” (2020) y “Sexta Antología de Escritores y Poetas Latinoamericanos de la Red Némesis en Perú” (2020). Además, posee distintas publicaciones en revistas académicas, literarias (Taller Igitur, Quimera, Cardenal, Atunys Poetry, Santa Rabia Magazine y Liberoamérica) y en periódicos tanto a nivel nacional como internacional.  Editor y jefe de revistas académicas y literarias en España, Perú y Costa Rica.

Ha sido jurado en concursos sobre poesía y cuento. Es integrante de Poetas del Mundo, Colectivo Faro Cultural, Puntarenas y Grupo Literario Poiesis. Ganador del premio Intercontinental de poesía Kairat Duisseno V Parman, 2020. Ganador del Premio Mundial a la Excelencia Cultural y Literaria “César Vallejo” (2020), Certificado de Oro del Ministerio de Educación Pública en Costa Rica por su excelencia académica en estudios de posgrado y distintos premios más por su aporte a la cultura costarricense.

Brinda talleres literarios a niños. Por último, desde el 2017 ha participado como investigador en 35 congresos, simposios y encuentros a nivel nacional e internacional, figuran invitaciones de la Universidad de Murcia; España, Universidad de la Plata; Argentina, Universidad de la Habana, Cuba y la Universidad Nacional Autónoma de México. Además, fue invitado de honor en la Pluma de Oro, Perú, 2020. Pronto a publicar su primer poemario e iniciar estudios de posgrado en España.

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *