Kabir (Bhagat Kabir Yi) (Benarés, India, 1440-1518). Versiones de José Luis Galván

 

 

 

 

 

La presente selección de poemas está publicada en la Alforja. Revista de Poesía, númro XXV, verano, 2003pp. 61-63.

 

 

 

 

Kabir (Bhagat Kabir Yi)

(Benarés, India, 1440-Maghar, cerca de Gorakhpur, 1518)

 

Versiones de José Luis Galván

 

 

 

¿Por qué me buscas lejos si estoy a tu lado?

No me encontrarás en mezquitas ni templos;

tampoco en la Ka’aba ni en Kailasa. No estoy

en ritos ni en ceremonias. No me hallarás en la

Yoga ni en el ascetismo. Si eres sincero al

buscarme, de inmediato me encontrarás, pronto,

al instante.

 

Kabir dice: “¡Hermano mío! Dios es aliento de

todo lo que vive”.

 

 

 

***

 

No le preguntes al iluminado cuál es su casta.

Todos los que pertenecen a las 36 castas, por

igual, el brahamín, el militar, el comerciante;

de la misma forma buscan a Dios; así también

artesanos y lavanderos, hasta Raidas lo busca

y el Richi Suachapa quien antes fue talabartero.

Hindúes y mahometanos andas tras Él.

 

Él, el que no hace distinciones entre la gente.

 

 

 

***

 

No te afanes buscando el Jardín Florido. ¡Oh,

amigo mío! No te afanes buscando ese Jardín,

pues en ti mismo florece el más bello de todos

los jardines. Sobre el loto de mil pétalos siéntate,

y entonces apreciarás la Belleza perenne.

¡Oh, Dios!¡Hacia Ti has conducido mi amor!

Yo dormía en la oscuridad cuando Tu voz me

estremeció u desperté. Me ahogaba en el océano

que es el mundo y con Tu brazo me salvaste.

Una palabra Tuya desmoronó mis cadenas.

 

Kabir dice: “¡Oh, Dios, enlazaste al Tuyo mi corazón!”

 

 

 

***

 

Conozco lo desconocido gracias a mi Gurú.

Me enseñó a caminar sin pies, a ver sin ojos,

a oír sin oídos, a beber sin labios, a volar sin alas.

Meditando bajé el amor a la Tierra sin Sol ni

Luna, sin noche ni día. He saboreado la sabrosura

del Néctar sin llevarlo a mi boca, he apagado

mi sed sin agua.

En el deleite el júbilo alcanza su plenitud.

¿Ante quién se manifiesta este júbilo?

 

Kabir dice: La grandeza del Gurú es incalculable

y para su discípulo la buena suerte es inmensa.

 

 

 

***

 

Lo Creado danza ante lo Increado.

La trompeta le dice al trompetista:

“Tú y yo somos uno solo”. Entonces

llega el Gurú reverenciando al discípulo,

y ¡esto es lo verdaderamente maravilloso!

 

 

 

***

 

¡Danza de alegría corazón mío, danza!

El canto del amor inunda con su música

los días y las noches

¡y el mundo lo está escuchando!

La vida y la muerte se enloquecen

danzando con ese ritmo. Danzan

las montañas, los océanos y la misma

Tierra. Aun con lágrimas y risas

danzan los humanos. ¿Para qué

disfrazarse d monje en apartada vida

de petulante soledad? He aquí que

mi corazón danza y se deleita con

todas las artes;

y esto complace al Creador.

 

 

 

 

Das Kabir nació en el año 1440, en India en Lahar Talao, cerca de Benarés y murió en 1518. Su existencia fue un ejemplo de amor a la Divinidad pese a las duras pruebas que debió enfrentar con su nación por la invasión de los tártaros. De él son muy valorados sus "Cien Poemas", traducidos al inglés por Rabindranath Tagore. Desde que Kabir era niño, sus padres dejaron de criarlo. No tuvo acceso a educación. Fue tejedor de oficio. Al final de su juventud se aficionó a escribir y redactó páginas en contra de los Maestros de la India, pero su espíritu de búsqueda lo llevó a conocer a Ramananda, un ser muy especial. Cuentan que Kabir solía escuchar los discursos de Ramananda y se encantó con su mensaje, si bien solía oírlo desde los últimos lugares de las reuniones porque era mal recibido por otros alumnos del Maestro por haber escrito tan negativamente en su contra, antes. A pesar de verse relegado, Kabir se enamoró de las enseñanzas que escuchaba.

 

 

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