José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926-Madrid, 2021). Selección Juan Manuel Esquivel

 

 

 

 

Todas las versiones presentadas en esta selección pertenecen a Material del deseo, antología de Juan Carlos Abril coeditada en México por Editorial La Otra y la Universidad Autónoma de Nuevo León en 2013.

 

 

 

 

José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926 - Madrid, 2021)

 

 

Selección y semblanza por Juan Manuel Esquivel

 

 

 

 

FRONTERA DE NARCISO

 

Hacia una pasión desconocida voy.

No sé cómo alcanzarla, de qué forma vivirla.

Terribles por oscuras, sus señales

se vaticinan con mudable engaño

cuando a su encuentro mi esperanza guío.

 

Herméticos, tenaces, corrosivos,

vienen y van sus rastros por mi cuerpo.

Su mismo nombre de pasión me llena

de afán contradictorio y de ansiedad.

Sé que jamás podré rendirla

porque está rebasando las fronteras del tiempo

porque no existe amor que la vislumbre.

 

Lejos de mí, poblando

sueños que no conozco, innominadas vidas,

deseos sin posible valimiento,

anuncia la pasión sus turbulentas fases,

y me invade, me tienta, me seduce,

me miente con su máscara impasible,

y voy a ella exento y la doblego

y falazmente me cautiva siempre

porque es mentira el cuerpo en que se entrega.

Incorporado a ella, me es extraño

su posesivo rostro y soy yo quien suma

desconcierto a sus sombras. Interminablemente

la buscaré sabiendo que me busco a mí mismo.

De Memorias de poco tiempo (1954)

 

 

 

 

MESTIZAJE

 

Reluce el mármol veteado

entre la pomarrosa y el laurel

y algo como una suave gasa malva

deja sobre los mates barnices de la tarde

un voluptuoso amago de siesta femenina.

 

Una mujer de grandes ojos dulces

destaca entre los tórridos difuminos del patio

con un lánguido gesto de intimidada

por la inminencia de la fotografía.

Erguido junto a ella hay un niño

en cuyos tenues brazos zozobra una fragata

y a su lado una negra de pechos presurosos

sostiene una cesta de frutas

que parece ofrecer a algún oculto rondador.

 

Es utensilio extraño la memoria.

Evoco ahora lo que no he vivido:

una estirpe de nombres lentamente criollos

resonando en las ramas prenatales.

Esa es la abuela Obdulia y ese es mi padre

y esa es la casa familiar de Camagüey,

adonde yo llegué una tarde crédula

en busca de un ramal de mi autobiografía

y sólo hallé la cerrazón, el vestigio remoto

de un apellido apenas registrado

en las municipales actas de la infidelidad.

 

También yo estoy allí, huelo a melaza

rancia y a sudor de machetes,

oigo las pulsaciones grasientas del trapiche,

los encrespados filos de la zafra,

siento la floración de un mestizaje

que a mí también me alía con mi propio decoro.

 

Cuánto pasado hay

en esa omnipresente estampa familiar.

Mientras más envejezco más me queda de vida.

 

(Ingenio de la Ceiba Grande, 1892-1968)

De Diario de Argónida (1997)

 

 

 

 

BIBLIOTECA PARTICULAR

 

Comparecen los libros en lugares

anómalos, se juntan

con indolente asimetría:

                                              un tropel

de vestigios locuaces,

pendencieros, irresolutos, lerdos.

 

He pugnado con ellos

durante muchos años: los he visto nacer,

durar, languidecer. Han resistido

intemperies, saqueos, turbamultas.

 

Algunos llevan dentro

la ponderada prueba de mi envidia,

los más el distintivo

incorregible de la decepción.

 

Mi error fue abrir un día un libro.

 

(Jack London, The Sea Wolf)

De Diario de Argónida (1997)

 

 

 

 

LA BOTELLA VACÍA SE PARECE A MI ALMA

 

Solícito el silencio se desliza por la mesa nocturna, rebasa

el irrisorio contenido del vaso. No beberé ya más hasta tan

tarde: otra vez soy el tiempo que me queda. Detrás de la

penumbra yace un cuerpo desnudo y hay un chorro de música

hedionda dilatando las burbujas de vidrio. Tan distante

como mi juventud, pernocta entre los muebles el amorfo, el

tenaz y oxidado material del deseo. Qué aviso más penúltimo

amagando en las puertas, los grifos, las cortinas. Qué terror

de repente de los timbres. La botella vacía se parece a mi alma.

 

De Laberinto de Fortuna (1984)

 

 

 

 

SAL DE SODOMA

 

Amor mío, tráeme corriendo algún

lacrimatorio, a ser posible de cristal

traslúcido, no tengo

fuerzas para ser más cauto, sólo

consisto en una extenuante

complicidad de estatua

desde el mismo momento en que me viste

salir del lupanar con la mujer de Lot.

 

De Descrédito del héroe (1977)

 

 

 

 

PREMEDITACIÓN

 

Me pongo en camino hacia un libro

que nunca escribiré.

                                       Apenas se distingue

desde esos mortecinos

atolladeros de la imaginación

donde toda verdad

consiste en muchas dudas superpuestas.

 

Se insinúa de pronto entre una súbita

preponderancia de vacilaciones,

mas no lo reconozco: adolece

de páginas en negro, de gramáticas

adictas a la superchería

y de una perniciosa connivencia

con las erratas sensoriales.

 

Mejor dejar que el tiempo actúe solo:

también por omisión se escribe un libro.

 

De Diario de Argónida (1997)

 

 

 

 

 

 

José Manuel Caballero Bonald, poeta, novelista, ensayista, editor, hombre multifacético e inclasificable: «He vivido muchos años y lo menos que puedo tener son etapas». Nacido en Jerez de la Frontera en 1926, su padre era cubano y su madre española de origen francés, cuya familia aristócrata estaba avecindada en Andalucía.

Al finalizar la Guerra Civil, se traslada a Cádiz donde estudió náutica (el mar y la navegación siempre estarán presentes en su obra) y comienza a relacionarse con el mundo literario, publicando sus primeros escritos. Tras dos años de servicio militar viaja a Sevilla para estudiar Filosofía y Letras, estudios que proseguirá en Madrid.

Su primer poemario, Las adivinaciones, se publicó en 1952, tras haber obtenido el accésit del Premio Adonáis.  A principios de los 60 se muda a Colombia, donde fue profesor universitario en Bogotá. En dicha ciudad escribe su primera novela Dos días de septiembre, con la que ganó el Premio Biblioteca Breve de la editorial Seix Barral. A su regresó a España trabajó en distintas editoriales. Nunca indiferente a la política es detenido y multado por el régimen franquista. Tal vez por esa razón y recordando sus raíces, en 1965 decide marcharse de nuevo para pasar una temporada en Cuba (en alguno de sus poemas dirá «También yo estoy allí, huelo a melaza rancia y a sudor de machetes»). Durante la década de 1970 verá publicada su poesía completa, Vivir para contarlo, su novela Ágata ojo de gato —que merecerá el Premio de la Crítica— y continuará su labor docente en el Bryn Mawr College en Pensilvania; también tendrá a su cargo la dirección literaria de Ediciones Júcar y la presidencia del PEN club español.

Hay una faceta esencial de Caballero Bonald que merece mención aparte: la música.  Destacado flamencólogo fue creador del Archivo del cante flamenco —álbum de seis discos con un estudio preliminar por el que obtuvo el Premio Nacional del Disco—, además del legendario sello Pauta y ser clave en la consolidación de la carrera de Luis Eduardo Aute.

En 2012, tras más de 30 libros y 20 premios y distinciones —entre ellos el Reina Sofia de Poesía Iberoamericana en 2004—, es distinguido con el Premio Cervantes; siempre congruente y valiente, en Cartas desde Argónida, documental acerca de su trayectoria literaria, el jerezano confesará: «a medida que avanzaba la ceremonia, escuchando los discursos oficiales del Rey y del Presidente de Gobierno, no lo pasé bien».

En 2017 se publica su último y fundamental libro: Examen de Ingenios, «un centón de retratos de escritores y artistas hispánicos que me han atraído por alguna razón y a los que he tratado de manera asidua o eventual». Y después dejará definitivamente la escritura. Amante de las caminatas por la Dehesa de la Villa y uno de los últimos miembros de la llamada Generación del 50, José Manuel Caballero Bonald falleció el pasado 9 de mayo de 2021, en Madrid, a los 94 años.

 

 

 

 

Juan Manuel Esquivel (Ciudad de México, 1980) es licenciado en Ciencias de la Comunicación por el Tecnológico de Monterrey. Ha participado en talleres y cursos literarios en la Casa del Lago y otros centros culturales. También escribe ensayo y es parte del comité editorial de la revista literaria Murmullo de Paloma. Actualmente prepara su primer libro de poesía.

 

 

 

 

 

 

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