Guillaume Apollinaire (Roma, 1880-París, 1918): La linda pelirroja. Traducción de Octavio Paz

 

 

 

El poema aparece publicado en Apollinaire en México. Zone (El Tucán de Virginia, 2017), libro que suma distintos ensayos de José María González de Mendoza, Agustí Bartra, Ulalume González de León y José María Espinasa. Con edición y notas de su editor, el poeta y crítico literario Víctor Manuel Mendiola.

 

 

 

 

 

Wilhelm Albert Włodzimierz Apolinary de Kostrowicki (Roma, 1880-París, 1918)

 

Guillaume Apollinaire

 

 

Traducción de Octavio Paz

 

 

 

La linda pelirroja

 

Ante todos me planto un hombre en sus cabales

Conozco la vida y sé de la muerte todo lo que un ser vivo puede saber

He probado los dolores y las alegrías del amor

Acerté algunas veces a imponer mis ideas

Conozco varias lenguas

He viajado bastante

Vi la guerra en la artillería y en la infantería

Herido en la cabeza trepando bajo el cloroformo

Perdí a mis mejores amigos en la lucha espantosa

Sobre lo antiguo y lo moderno sé tanto como el que más

Y hoy sin preocuparme por esta guerra

Entre nosotros y para nosotros amigos míos

Juzgo esta larga querella entre la tradición y la invención

El orden y la aventura

 

Vosotros cuya boca está hecha a imagen de la boca de Dios

Boca que es el orden mismo

Sed indulgentes cuando comparéis

Aquellos que fueron la perfección del orden

Con nosotros que buscamos en todas partes la aventura

 

No somos vuestros enemigos

Queremos daros vastos y extraños dominios

Allá el misterio en flor se ofrece a quien quiere cortarlo

Allá hay fuegos nuevos de colores nunca vistos

Mil fantasmas imponderables

A los que hay que darles un cuerpo

Queremos explorar la bondad comarca inmensa donde todo se calla

También el tiempo que podemos expulsar o retornar

Apiadaos de nosotros que combatimos siempre en las fronteras

De lo ilimitado y por venir

Apiadaos de nuestros errores apiadaos de nuestros pecados

Ya viene el verano la estación violenta

Mi juventud se ha muerto como la primavera

Oh sol es el tiempo de la razón ardiente

Yo espero

Que tome al fin la forma noble y dulce

Para seguirla siempre y amarla únicamente

Ella llega y me atrae como el imán al hierro

Tiene el aire hechicero

De una adorable pelirroja

Sus cabellos son de oro se diría

Un hermoso relámpago que dura

O esas llamas que se pavonean

En las rosas de té al marchitarse

Pero reíd de mi reíd

Hombres de todas partes sobre todo gentes de aquí

Hay tantas cosas que no oso deciros

Tantas cosas que no me dejan decir

Tened piedad de mí

 

 

 

 

 

 

 

Le Jolie rousse

 

Me voici devant tous un homme plein de sens

Connaissant la vie et de la mort ce qu'un vivant peut connaître

Ayant éprouvé les douleurs et les joies de l'amour

Ayant su quelquefois imposer ses idées

Connaissant plusieurs langages

Ayant pas mal voyagé

Ayant vu la guerre dans l'Artillerie et l'Infanterie

Blessé à la tête trépané sous le chloroforme

Ayant perdu ses meilleurs amis dans l'effroyable lutte

Je sais d'ancien et de nouveau autant qu'un homme seul

pourrait des deux savoir

Et sans m'inquiéter aujourd'hui de cette guerre

Entre nous et pour nous mes amis

Je juge cette longue querelle de la tradition et de l'invention

De l'Ordre de l'Aventure

 

Vous dont la bouche est faite à l'image de celle de Dieu

Bouche qui est l'ordre même

Soyez indulgents quand vous nous comparez

A ceux qui furent la perfection de l'ordre

Nous qui quêtons partout l'aventure

 

Nous ne sommes pas vos ennemis

Nous voulons nous donner de vastes et d'étranges domaines

Où le mystère en fleurs s'offre à qui veut le cueillir

Il y a là des feux nouveaux des couleurs jamais vues

Mille phantasmes impondérables

Auxquels il faut donner de la réalité

Nous voulons explorer la bonté contrée énorme où tout se tait

Il y a aussi le temps qu'on peut chasser ou faire revenir

Pitié pour nous qui combattons toujours aux frontières

De l'illimité et de l'avenir

Pitié pour nos erreurs pitié pour nos péchés

Voici que vient l'été la saison violente

Et ma jeunesse est morte ainsi que le printemps

O Soleil c'est le temps de la raison ardente

Et j'attends

Pour la suivre toujours la forme noble et douce

Qu'elle prend afin que je l'aime seulement

Elle vient et m'attire ainsi qu'un fer l'aimant

Elle a l'aspect charmant

D'une adorable rousse

Ses cheveux sont d'or on dirait

Un bel éclair qui durerait

Ou ces flammes qui se pavanent

Dans les roses-thé qui se fanent

Mais riez de moi

Hommes de partout surtout gens d'ici

Car il y a tant de choses que je n'ose vous dire

Tant de choses que vous ne me laisseriez pas dire

Ayez pitié de moi

 

 

 

 

Guillaume Apollinaire (1880-1918). París, Poeta, novelista y ensayista francés, que nació en Roma y estudió en el liceo Saint-Charles, de Mónaco. Editó unas cuantas pequeñas revistas de poesía, en las que empezó a publicar sus primeras obras. Entre ellas destaca Les Soirées de Paris (1913-1918). Debido a sus intentos por sintetizar la poesía y las artes visuales, Apollinaire ejerció una importante influencia tanto en la poesía como en el desarrollo del arte moderno. Los pintores cubistas (1913) es un documento decisivo al respecto; otras obras suyas en prosa incluyen la novela simbólica El poeta asesinado (1916), basada parcialmente en sus experiencias como soldado en la I Guerra Mundial, y el drama Los pechos de Tiresias (escrito en 1903; pub. en 1918). Se considera que con esta última obra Apollinaire introdujo el surrealismo, y de hecho pasa por ser el primero que utilizó ese término. Su reputación se basa sobre todo en sus dos volúmenes de poesía, Alcoholes (1913), considerada su obra maestra, y Caligramas (1918). Sus versos se caracterizan por la ausencia de puntuación y las experimentaciones formales con una tipografía de carácter pictórico muy característica suya.

 

 

 

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