Ernesto Cardenal (Granada, 1925-Managua, 2020). Selección y semblanza por Juan Manuel Esquivel

 

 

 

 

 

 

 

 

Todas las versiones presentadas en esta selección pertenecen a Noventa en los noventa, antología de Sergio Ramírez editada en México por Trilce Ediciones en 2014.

 

 

 

 

 

 

 

Ernesto Cardenal (Granada, 1925-Managua, 2020).

Selección y semblanza por Juan Manuel Esquivel

 

 

 

 

EN PASCUA RESUCITAN LAS CIGARRAS

 

En Pascua resucitan las cigarras

—enterradas 17 años en estado de larva—

millones y millones de cigarras

que cantan y cantan todo el día

y en la noche todavía están cantando.

Sólo los machos cantan:

las hembras son mudas.

Pero no cantan para las hembras:

porque también son sordas.

Todo el bosque resuena con el canto

y sólo ellas en todo el bosque no los oyen.

¿Para quién cantan los machos?

¿Y por qué cantan tanto? ¿Y qué cantan?

Cantan como trapenses en el coro

delante de sus Salterios y sus Antifonarios

cantando el Invitatorio de la Resurrección.

Al fin del mes el canto se hace triste,

y uno a uno van callando los cantores,

y después sólo se oyen unos cuantos,

y después ni uno. Cantaron la resurrección.

 

De Gethsemani KY, 1960

 

 

 

 

 

Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.

Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.

Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,

un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica…

Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias,

otras soñarán con este amor que no fue para ellas.

Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,

(escritos para conquistarte a ti), despiertan

en otras parejas enamoradas que los lean

los besos que en ti no despertó el poeta.

 

De Epigramas, 1961

 

 

 

 

 

ORACIÓN POR MARYLIN MONROE (FRAGMENTO)

 

Señor

recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de

            Marilyn Monroe

aunque ese no era su verdadero nombre

(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a

los 9 años

y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)

y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje

sin su Agente de Prensa

sin fotógrafos y sin firmar autógrafos

sola como un astronauta frente a la noche espacial…

Señor

en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,

Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda

que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.

Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).

Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,

—El de nuestras propias vidas—. Y era un script absurdo.

Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros

por nuestra 20th Century

por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.

Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes…

 

De Oración por Marylin Monroe y otros poemas, 1965

 

 

 

 

 

COPLAS A LA MUERTE DE THOMAS MERTON

 

Tu muerte más bien divertida Merton.

                             (¿o absurda como un koan?)

tu muerte marca General Electric.

y el cadáver a USA en un avión del Army

       con el humor tan tuyo te habrás reído

vos Merton ya sin cadáver muerto de risa

también yo…

Hemos deseado siempre más allá de lo deseado

Somos Somozas deseando más y más haciendas

                      More More More

y no sólo más, también algo “diferente”

               Las bodas del deseo

el coito de la volición perfecta es el acto

de la muerte.

           Andamos entre las cosas con el aire

de haber perdido un cartapacio

muy importante.

Subimos los ascensores y bajamos.

Entramos a los supermercados, a las tiendas

como toda la gente, buscando un producto

trascendente.

            Vivimos como en espera de una cita

Infinita. O

     que nos llame al teléfono

lo Inefable…

 

De Coplas a la muerte de Thomas Merton, 1972

 

 

 

 

 

EL TELESCOPIO EN LA NOCHE OSCURA

 

Yo tengo un amor secreto

que ninguno ve.

Tan secreto lo tenemos

que sólo a mí me ven.

 

 

***

 

Si de nada,

si de no sentir nada se trata,

el mío es un perfecto amor.

Si de no sentir nada se trata.

             Y en efecto se trata.

 

 

***

 

“No entiende cómo entiende” dice Santa Teresa.

Si es oración o no es oración qué importa.

Simplemente mi alma está acostada boca arriba

Esperando que te eches sobre mí.

 

 

***

 

En la hamaca sentí que me decías

no te escogí porque fueras santo

o con madera de futuro santo

santos he tenido demasiados

                te escogí para variar.

 

 

***

 

El que amó más de todos sus compañeros,

el que amó más en toda su generación,

amando ahora un tal ser trascendente,

como decir un tipo no existente.

En qué has venido a parar, Ernesto.

 

De El telescopio en la noche oscura, 1993

 

 

 

 

 

EL SAQUEO DEL MUSEO DE IRAK

 

Yo estuve en este museo

                fue antes de Saddam Husein

   y pensé hacer un poema

por ser el único museo del mundo

que era de toda la humanidad

desde cazadores-recolectores hasta hoy

y me traje un catálogo que aún tengo

el único museo de la evolución humana

         que acaba de ser saqueado

                                           y no existe más

Recorrámoslo en la imaginación…

Irak como cuna de la civilización

cuna de la escritura y de las ciudades

las matemáticas la medicina la astronomía

el comercio abogados carpinteros joyeros

impuestos sobre la renta fuerzas armadas

                 Europa aún en tinieblas

son 100,000 años de la especie humana

y sólo 10,000 son de civilización

         que empezó en Mesopotamia

donde hubo el primer código legal

y por primera vez se estudiaron las estrellas

donde hubo la primera escritura del mundo

que después fue cuneiforme y pronto trasmitida

a la otra segunda gran potencia

                                               la del Nilo…

Los arqueólogos habían alertado al Pentágono

Estados Unidos pudo detener el saqueo

               tres días de pillaje según dicen

                los marines estaban a 100 varas

                           y miraban inmóviles

                                                          (Es una exageración

dijo a los periodistas el Secretario de Defensa)

pero sí protegieron el Ministerio del Petróleo

la Biblioteca Nacional ardiendo por dos días

                   fue para humillar a Irak

                   y someterlo a Estados Unidos

                   y sus títeres en Bagdad

como el saqueo de Bagdad por los mongoles

     una agresión a la identidad nacional

      y a 7,000 años de historia cultural…

cargados en autos y camiones lo saqueado

a la vista de las tropas de Estados Unidos

ahora tal vez en tiendas de anticuarios

tal vez comprados como regalos de Navidad

suvenires y objetos de decoración

o demasiado conocidos para aparecer en subastas

pero puestos en garantía en tratos de drogas

o escondidos en cajas fuertes de algún banco

                y ya no se verán.

 

De Somos polvo de estrellas, 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

Ernesto Cardenal. Nacido el 20 de febrero de 1925 en Granada, Nicaragua, en el seno de una de las familias más respetables del país, Ernesto Cardenal desde muy temprano se interesó por las letras y en especial por la obra de Rubén Darío. Tras estudiar en las mejores escuelas de Nicaragua, en 1942 ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Cinco años después viaja a Nueva York donde continúa sus estudios, los cuales interrumpe en 1949 para viajar por Europa durante dos años.

De regresó a Nicaragua se involucra en la política y decide participar en un atentado contra el dictador Anastasio Somoza García, el cual fracasó y terminó con la muerte de muchos compañeros y amigos. A la frustración seguirían años de crisis existencial y de una vida que él mismo ha calificado de “disoluta”. Entonces vendría una profunda transformación espiritual en Ernesto Cardenal, un camino de profunda revelación y evolución, siempre acompañado de la poesía, que lo llevaría a la abadía trapense de Nuestra Señora de Getsemaní, en Kentucky. Allí conocerá al monje y escritor norteamericano Thomas Merton, maestro de novicios; este encuentro es la piedra angular de su renacimiento. En 1965 se ordenaría sacerdote en Managua. Con la autorización papal —y el dinero obtenido por ganar concursos literarios— en 1966 funda la comunidad contemplativa de Nuestra Señora de Solentiname en una de las islas del lago Cocibolca de Nicaragua, la cual sería visitada por miles de personas desde entonces.

Sin embargo, Ernesto Cardenal, gran lector del Evangelio, de Santa Teresa y otros místicos siempre estuvo convencido de que a la contemplación sigue la acción, así colaboró estrechamente con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) contra el régimen de Somoza. Tras el triunfo de la Revolución Nicaragüense fue nombrado ministro de Cultura. Este hecho provocó que Juan Pablo II, durante su visita a Nicaragua en 1983, no sólo lo reprendiera públicamente, sino que lo suspendiera a divinis por formar parte del gobierno sandinista y propagar doctrinas apóstatas. Será hasta febrero del 2019 que el papa Francisco levantaría dicha suspensión a Cardenal, pudiendo ejercer nuevamente su sacerdocio. Desilusionado, en 1994 abandona el FSLN en protesta contra Daniel Ortega.

Poeta, sacerdote, teólogo, traductor, escultor y político Ernesto Cardenal es conocido ante todo por su obra poética, un legado de casi un siglo de existencia que la mayor parte de la crítica y distintas generaciones de lectores han apreciado principalmente en su carácter político y no así en su dimensión mística. Tras la caída de las utopías, esta clave de lectura es la que cobra más fuerza con el paso de los años, quizás la verdadera utopía a la que siempre ha invitado la obra de Ernesto Cardenal.

Entre otros premios y distinciones Ernesto Cardenal obtuvo la Orden de la Independencia Cultural Rubén Darío, el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán, el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Fue miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua y recibió el doctorado honoris causa por la Universidad de Huelva y también por la Universidad de Valparaíso.

Murió a los 95 años el 1° de marzo de 2020 en Managua.

 

 

 

 

Juan Manuel Esquivel (Ciudad de México, 1980) es licenciado en Ciencias de la Comunicación por el Tecnológico de Monterrey. Ha participado en talleres y cursos literarios en la Casa del Lago y otros centros culturales. También escribe ensayo y es parte del comité editorial de la revista literaria Murmullo de Paloma. Actualmente prepara su primer libro de poesía.

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *