Diáspora africana: Antología de poesía negra de América. Por Mónica Mansour (Argentina, 1946)

 

 

 

 

 

 

La presente nota y selección forma parte del libro La poesía negrista (México, Ediciones Era, 1973).

 

 

 

 

Antología de poetas negras

 

Mónica Mansour (Argentina, 1946)

 

 

En los distintos países de América, con sus respectivas circunstancias históricas, la población negra, traída originalmente para la esclavitud y la servidumbre, ha vivido en una situación de desventaja, cuando de crueldad e injusticia. Con el paso de los siglos, las independencias y algunas revoluciones, se han proclamado y aprobado diversas leyes para evitar y castigar la discriminación racial. Sin embargo, no han sido suficientes para lograr la libertad y la igualdad: no sólo la tradición pesa mucho, sino que también a muchos les conviene que pese. Todavía hoy, ya en el siglo XXI, los negros de cada país de América, a su modo y manera, siguen luchando por una vida que otros considerarían lo mínimo necesario dentro de su sociedad. Además, América, como parte de Occidente, comparte ese sistema social demasiado masculino y demasiado pálido (too male and too pale, se dice) que ha dejado también a las mujeres en un plano secundario, como otra forma de discriminación. Presentamos aquí unos ejemplos, de entre muchos, de poetas negras que se refieren a esta combinación de situaciones. Ana Irma Lassén (Puerto Rico) da una respuesta  clara y contundente a la visión estereotipada y folklórica del poeta negrista Luis Palés Matos. Angela Lopes Galvao participa en una publicación de poesía negra y su editorial y fundación correspondientes, fundadas en sao Pao Paulo para llenar un vacío notable para los escritores Negros. Evelyne Trouillot habla de la supervivencia en un país tan pobre y desamparado como es Haití. Y June Jordan, nacida en Nueva York de familia jamaiquina, habla claramente de lo que es ser una mujer negra en Estados Unidos y extiende esa experiencia al ansia de imperialismo que reina en nuestro mundo.

 

 

 

 

 

 

Ana Irma Rivera Lassén (San Juan, Puerto Rico, 1955)

 

Ha publicado poemas, ensayos, artículos periodísticos y ha realizado numerosas investigaciones sobre los derechos de las mujeres. Destacada militante feminista es cofundadora de «Mujer Intégrate Ahora (MIA) que coordina a la edad de 17 años. También coordina grupos de trabajo orientados a la educación popular en relación a los derechos de la mujer. Desde el 1983 es portavoz de FEM (Feministas en Marcha). Implicada en la defensa de los derechos de las personas afrodescendientes.

 

 

 

Negro, negra,

hermanos y hermanas de la piel y del dolor,

                hoy quiero romper los recuerdos

del pueblo que duerme entre las palmeras

                con rumor de canto monorrítmico en el viento.

Porque seguimos soportando.

 

Un clamor de bongó recuerda

los días en que las horas blancas no existían.

¡África abuela!

             ¡África madre!

 

Sueños

     y

        sangre

           dolor

              y

                 llanto.

En la espalda

quedaron los testigos.

 

Cadena de recuerdos.

 

Esta noche…

          sí,

          me obsede a mí también la visión de un pueblo negro.

 

Mi pueblo leyenda,

esclavo de la historia,

que vive escapándose del día.

Vengo de mano con Tembadumba

abriendo filas,

                con fuerzas de Congo,

con los ojos cargados de versos

                venimos buscándonos

                (no culipandeando)

desde el fondo del caño.

 

Nuestra jungla grita,

               ya no canta para despertar

               el tótem ancestral,

el arrabal no bate tambores sacramentales,

               sólo almas,

almas cargadas del azúcar más agria,

que crecen escondidas,

que surgen del bongó centenario

que lanza la sangre

de los dioses que callaron.

 

Monstruo de sexo y baile

               (así te cantaron muchos)

envuelto en cientos de pliegues negros

               que arden en la soledad olvidada

de tanto vivirla,

tus quijadas que no suenan

               ni para comer “exploradores”

se crispan de dolor ante el espejo

y se quiebran de cansancio.

 

Tú que regaste continentes

                            creyendo

que la libertad tenía cara blanca y pelo lacio,

ocultando la piel bajo las miradas,

tú,

mi pueblo,

hoy escucho un clamor centenario en el fondo de mi sangre.

Y veo que revientan tambores

                           en toda América,

y que te crecen voces

y miles de brazos

y que me dices

que te cansaste de llorar tu pena fría.

Hoy vengo de mano de Tembandumba,

                           a buscarte,

porque nos obsede la visión de un pueblo nuevo.

 

 

 

 

Angela Lopes Galvao (San Paolo, Brasil)

 

Poeta y editora.

 

 

Sed

 

deja escurrir esa sangre

que riega mi alma

labra mi sueño

siega mi calma

 

deja escurrir esa sangre

que lava nuestro camino

encubre esa agonía

reseca nuestro destino

 

deja escurrir esa sangre

que se burla de mi dolor

subyuga mi entraña

lacera ese amor

 

deja escurrir esa sangre

que calla esa voz altiva

sacia ésa mi sed

justifica esa doctrina

 

deja escurrir esa sangre

que sorbió mi desgracia

ocultó mi nombre

mató a mi raza

 

deja escurrir esa sangre

que enloda mi tiempo

esclaviza mi cuerpo

mercadea mi miedo

 

deja escurrir esa sangre

que mutila mi pasado

 

 

 

 

Evelyne Trouillot (Puerto Príncipe, Haití, 1954)

 

En Estados Unidos estudió idiomas y Educación. En 1987 regresó a su país natal para enseñar francés. En 2002, su hija y su hermano fundaron Pré-Texte, una organización de escritores que patrocina talleres de lectura y escritura. En 2012, recibió el Premio Canute A. Brodhurst de ficción breve de la revista The Caribbean Writer. Su trabajo ha sido traducido al alemán, inglés, español e italiano y ha sido publicada en revistas de Cuba, Francia, México, Chile y Canadá.

 

 

 

Al final de la mirada

 

Al final de la mirada

mi ternura enganchada

al malestar de la tierra

su sombra bajo mis pies

mis negaciones

mis ansias de huir

y mis dos brazos abiertos

Tantos agujeros en el cielo

de odios y de quimeras

 

Frente a los espacios

Reguladores

de las conciencias y de las calles

Se sobresalta en mí

nido precario pico abierto

un pajarito temerario

 

¿Quién se atreve todavía a amar a este país

y decirlo?

 

 

 

 

 

Mónica Mansour (Buenos Aires, Argentina, 1946). Poeta, narradora y ensayista. Radica en México desde 1954. Estudió Letras Hispánicas y la Maestría en Letras Iberoamericanas en la FFyL de la UNAM. Ha sido investigadora de Filología y profesora en la UNAM; promotora cultural en la SEP. Traductora de Tommasso di Ciaula, Roman Jakobson, Umberto Eco, Albert Béguin, Anthony Phelps, Mircea Eliade, Amos Segala, Nicole Brossard, Louise Lassonde, Émile Martel, René Daumal, Paul Bowles, Edouard Glissant, Alphonse Piché, Judith Butler, entre otros. Colaboradora de Casa de las Américas, Culturas, Diálogos, El Centavo, El Gallo Ilustrado, La Gaceta del FCE, La Palabra y El Hombre, Los Universitarios, Philología Romana, Plural, Punto de Partida, Revista de Bellas Artes, Revista de Literatura Hispanoamericana, Revista Universidad de México, Sábado, Texto Crítico Unión. Ha realizado estudios sobre José Gorostiza, Juan Rulfo y Mariano Azuela en las ediciones correspondientes de la colección Archivos, del FCE.

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *