Diarios: Carta de Kurt Cobain sobre el artista (Estados Unidos)

 

 

 

 

 

La presente carta es tomada de la edición española Diarios, de Kurt Cobain, traducción realizada por Ángeles Leiva.

 

 

 

 

 

En cierto modo está bien que puedas llegar a vivir de ello con holgura. Pero aparte de la seguridad económica no es que sea la profesión más acertada. Uno de los principales problemas es que me siento evaluado las 24 horas del día, formar parte de un grupo es un trabajo duro y la fama en sí no lo compensa a menos que te guste tocar, como ocurre en mi caso. Dios, cómo me gusta tocar en directo, es la forma más primaria de descargar energía que se puede compartir con los demás, aparte de follar y tomar drogas. Así que si ves un buen concierto en directo drogado y luego, esa misma noche, follas con alguien, prácticamente has cubierto todas las bases para descargar energía, y todos necesitamos desfogarnos. Es más fácil y seguro que protestar Rente a las clínicas de abortos, alabando a Dios o deseando el mal del prójimo. Así que ve a un concierto, baila un poco y copula.

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Me han dicho que un artista necesita la tragedia constante para expresar plenamente su trabajo, pero yo no soy un artista, y cuando en una canción hablo en primera persona, no significa necesariamente que dicha persona sea yo ni tampoco significa que yo sea un mero narrador. Significa cualquiera o lo que uno quiera, porque cada cual tiene su propia definición de una palabra en concreto y cuando se habla en el contexto de la música no se puede esperar que las palabras tengan el mismo significado que en su uso cotidiano, porque yo personalmente considero la música arte y cuando digo «Esa canción es arte» no pretendo equipararla con un cuadro, porque pienso que las artes visuales no son ni con mucho tan sagradas como la comunicación oral o escrita, pero no deja de ser arte y pienso que esta sociedad ha perdido de algún modo el sentido de lo que es el arte. El arte es expresión, y para expresarse uno necesita el 100% de libertad y la libertad que tenemos para expresar nuestro arte se encuentra en una situación muy jodida. Joder, la palabra «joder» tiene tantas connotaciones como la palabra «arte» y a estas alturas no voy a quedarme sentado y quejarme con indiferencia por este problema a los derechistas fanáticos del control que son los principales responsables de la destrucción del arte. ¡No me quejaré con calma ni literalmente ante VOSOTROS! Voy a matar, joder. Voy a destruir vuestras púas opiniones de derechas, machistas, sádicas, enfermas y dé una religiosidad insultante sobre cómo deberíamos comportarnos todos nosotros según vuestras condiciones. Antes de que yo muera muchos morirán conmigo y lo tendrán merecido. Nos veremos en el infierno.

Un abrazo, Kurdt Kobain