Las muwaššaḥas en al-Ḏajīra, según ʼAbī ʼal-Ḥasan ʻAlī ibn Bassām

 

 

 

ʼAbī ʼal-Ḥasan ʻAlī ibn Bassām (Santarém, Portugal, 1058-1147) (en árabe ابن بسام الشنتريني‎) se fue por primera vez a Córdoba aunque se ignora todavía los motivos o circunstancias de este viaje. De su vida poco se sabe, entre los informes se tiene conocimiento de la autoría de su valiosa obra al-Ḏajīra (Tesoro), conjunto compilatorio de poemas árabes. Se especula el año de ese viaje, 1100, el mismo cuando empezó la redacción de esa obra maestra. En esta pieza se incluye la lista de otras obras que compusó cuyo acceso hasta ahora resulta difícil y complejo.

A continuación reproducimos un breve fragmento de al-Ḏajīra sobre las muwaššaḥas, forma clásica de la poesía árabe producida durante el siglo X, las cuales remataban con una serie de versos, estructura composicional llamada jarcha [jarŷa], en árabe خرجة, pieza de corte popular y escrita en lengua mozárabe (lo cual no las hace ser poesía mozárabe como suele incorrectamente definirlas y llamarlas), es decir, romance, una deriva del latín, misma que se hablaba en el territorio de al-Ándalus por cristianos, muladíes y los propios árabes. Las jarchas que, en su traslación al castellano de la época, están muy cercanas al octosílabo, se trasmitían de forma oral por las cantoras esclavas cristianas y, aparentemente, son previas a las muwaššaḥas, realmente a la postre aquellas se incorporan a estas, lo que constituye una estructura lírica plenamente híbrida.

Se tiene noticia de las muwaššaḥas que escribió el Ciego de Cabra (Muḥammad ibn Maḥmüd o Muqaddam ibn Mu'afa), pero hasta ahora no se conoce ningún fragmento, ni de los otros poetas que las perfeccionaron.

 

 

Fernando Salazar Torres

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las muwaššaḥas en al-Ḏajīra, según ʼAbī ʼal-Ḥasan ʻAlī ibn Bassām

 

 

 

 

[Las muwaššaḥas] son formas métricas que la gente de [sic] Al-Andalus (al-Ándalus) ha usado mucho; [su tema] es el amor. Son difíciles de escuchar porque permanecen guardadas en los bolsillos y en los corazones.

El primero que hizo las formas métricas de las muwaššaḥas e inventó sus reglas fue, según tengo entendido, Muḥammad ibn Maḥmüd, el Ciego de Cabra, que hacía las muwaššaḥas sobre hemistiquios de poemas árabes, aunque la mayor parte eran metros descuidados e inusuales. Tomaba una expresión en lengua árabe vulgar o en lengua no-árabe que llamaba markaz [jarcha] y ponía sobre ella la muwaššaḥa sin intercalación, ni mudanzas.

Se dice que fue Ibn 'Abd Rabbih, el autor de El collar, quien hizo el tipo de muwaššaḥas conocidas entre nosotros; luego vino Yüsuf ibn Harün al- al-RamādĪ, que fue el primero que introdujo las intercalaciones en los markaz y puso cada pausa donde debía, pero sólo en el markaz. Siguieron, en esto, los poetas de nuestro tiempo, como Mukrim ibn Sa'id y los dos hijos de Abü I-Hasan. Entonces aparece Ubada Ibn Ma' al-Sama', que inventa el entrelazamiento, esto es, que fija los lugares de pausa en las mudanzas y las intercala como había hecho Al-Ramadi en el markaz.

 

 

 

 

 

 

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