Cancionero Musical de Palacio: Poesía anónima. Comentario de Fernando Salazar Torres

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cancionero Musical de Palacio

Códice transcrito y comentado por Francisco Asenjo Barbieri (Madrid, 1823-1894)

 

 

Descripción: 178 f.; papel; 270x205 mm. Texto en castellano, siglo XV. Escr. redonda de libros. Lagunas y trasposiciones de folios; Iniciales de gran tamaño, fuera de caja, en una sola tinta o coloreadas, unas caligráficas y otras decoradas con motivos vegetales, zoomórficos y figuras humanas; Tejuelo: Cancionero. Enc. pasta española. Olim: Arz. 20; Pal. VII-A-3, 2-F-5, 594. Manuscrito número 2653 de la Biblioteca Histórica de la USAL.

Citado en: Catálogo de manuscritos de la Biblioteca Universitaria de Salamanca. II, Manuscritos 1680-2777. El Cancionero Musical de Palacio puede descargarse en los siguientes enlaces:

http://bdh-rd.bne.es/viewer.vm?id=0000010741&page=1

https://gredos.usal.es/handle/10366/81629

 

 

 

El Cancionero Musical de Palacio realmente es un Códice artístico que conjunta poesía y partituras.  El manuscrito data de la época de los Reyes Católicos, es decir, el siglo XV y principios del XVI, etapa sustancial de la formación del estado español. El contenido es de un valor inmensurable, porque expresa la riqueza musical de España, a la altura, e incluso, delante de los tradicionales valores musicales de Italia y Francia. La edición formada a partir del original está segmentada en tres partes, la primera de ellas es una amplia introducción que incluye el índice de los autores, con algunos datos biográficos, de las piezas poéticas de arte menor, enseguida el lector se encuentra con las 460 piezas literarias y, finalmente, las partituras correspondientes, según criterios de Francisco Asenjo Barbieri, quien se dio a la tarea de recuperarlo y publicarlo. Era costumbre en ese periodo que los buenos trovadores cantaran sus poesías líricas acompañadas de algún instrumento musical, como el laúd, la vihuela o la guitarra. Actualmente, así como su hallazgo, tiene su origen en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, inaugurada en 1711, no obstante, muchos otros volúmenes fueron trasladados, con veracidad probada, desde los Colegios Mayores de Salamanca en época de Carlos IV, lo cual hace suponer que este Códice, como muchos otros, proceden de alguna biblioteca de Salamanca.

La Revista Literaria Taller Igitur realiza, por varios motivos, una selección poética del Cancionero Musical de Palacio como parte de los contenidos de nuestra sección “Hispanidades”. El primero de ellos, por su valor literario, dentro de la tradición de la poesía en español, aunque varias de estas composiciones líricas también están escritas en italiano o portugués; la segunda razón es por estar escritas en castellano de arte menor; y, finalmente, la tercera, porque no hay precedente, dentro de la poesía española, en donde el Cancionero venga acompañada por la parte musical, las partituras reflejan un valor extraordinario, negado durante mucho tiempo por autores extranjeros, eso que formará parte, a la postre, de la leyenda negra española.

La selección no es continua ni cronológica, sino temática, la numeración que se sigue corresponde al Códice e iniciamos con una selección de anónimos.

 

Fernando Salazar Torres

 

 

 

 

 6. Anónimo

(Folio v.)

 

Al alba venid, buen amigo,

Al alba venid.

 

Amigo el que yo más quería,

Venid al alba del día.

 

Amigo el que yo más amaba,

Venid á la luz del alba.

 

Venid á la luz del día,

Non traíais compañía.

 

Venid á la luz del alba,

Non traigáis gran compaña.

 

 

 

 

17. Anónimo

(Folio XVJ, primera.)

 

Tres morillas me enamoran

En Jaen,

Axa y Fátima y Marien.

 

Tres morillas tan garridas

Iban á coger olivas,

Y hallábanlas cogidas

En Jaen

Axa y Fátima y Marien.

 

Y hallábanlas cogidas,

Y tornaban desmaidas

Y las colores perdidas

En jaen,

Axa y Fátima y Marien.

 

Tres moricas tan lozanas

Tres moricas tan lozanas

Iban á coger manzanas

A Jaen

Axa y Fátima y Marien.

 

 

 

 

19. Anónimo

(Folio XVJ vuelto)

 

Harto de tanta porfía

Sostengo vevir tan fuerte,

Qu’es triste el ánima mia

Fasta que venga la muerte.

 

En tus manos la mi vida

Encomiendo condenado;

Ten piedad merecida

Porque m’has desamparado.

Fin hara la profecía

Dada por mi mala suerte,

Qu’es triste al ánima mia

Fasta que venga la muerte.[1]

 

 

 

[1] Garci-Sánchez de Badajoz, en su Infierno de amor, atribuye esta canción á Iñigo López, pero no consta entre las obras de este ilustre prócer compiladas con gran diligencia é ilustradas por Amador de los Rios (Madrid, 1852, en 4º). No obstante, creo que Garci-Sánchez tendría razón, porque, sabidas las íntimas relaciones literarias de Marqués de Santillana con la corte portuguesa, halamos en el Cancionero de Resende una composición del Camarero D. Juan Manuel “em que mete no cabo de cada copra huma cantigua feyta per outrem,” y en ella una estrofa que termina con los cuatro versos primeros de esta canción; la cual debió ser muy conocida en Portugal, cuando después también Gil Vicente la cita en su tragicomedia de las Cortes de Júpiter (Lisboa, 1519).

En nuestro Códice no es esta sola la canción que se contiene del célebre Marqués; lo cual contribuye á dar crédito á lo dicho por Garci-Sánchez. También la hallamos anónima en el Cancionerogeneral, con motivo de haberla glosado Luis del Castillo: esta glosa empieza Muerte de cuantos mirais, y la canción íntegra la traslado aquí, para que se noten las variantes que presenta la impresa en el Cancionero respecto á la manuescrita en nuestro Códice.

 

“Harto de tanta porfía

Sostengo vivir tan fuerte,

Qu’es triste ell ánima mia

Hasta que venga la muerte.

 

En tus manos la mi vida

Encomiendo condenado:

¡Oh piedad tan sin medida!

¿Por qué me has desamparado?

Cumplirse ha la profecía dada por mi mala suerte;

Qu’es triste ell ánima mia

Hasta que venga la muerte.”

 

 

 

 

El Cancionero Musical de Palacio está formado en papel de 19 x 14 cm con siete u ocho pautados por página. Fue copiado por una sola mano, en tinta negra, con la foliación en tinta roja, de la época; la encuadernación, en piel, es moderna. La numeración original llega hasta el folio CCCIII. Se conserva en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid, con la signatura 2-1-5. En la Biblioteca Nacional se conserva un manuscrito realizado por José Cobeña en 1870, por encargo de Barbieri. Se trata de una copia moderna en un volumen de 304 folios. El Cancionero musical del siglo XV y XVI, que aquí exponemos, es la edición hecha por Barbieri en 1890, en la que dividió la colección en cinco grupos: números 1 a 277, obras serias y amatorias; 278 a 314, religiosas; 315 a 344, históricas y caballerescas; 345 a 396, pastoriles, y 397 a 460, de otros géneros. Esto quiere decir que Barbieri no siguió el orden del manuscrito original. El Cancionero musical de Palacio es una antología del repertorio de la corte española entre 1490 y 1505. Recoge la música de cámara y parte de la música religiosa en la corte de los Reyes Católicos e incluso en la del duque de Alba, donde trabajó Juan de la Encina. El conjunto de piezas conservadas, 458 de las 548 que aparecen en el índice, es el más amplio que haya llegado a nosotros y contiene villancicos, romances, unas cincuenta canciones a tres y cuatro voces y otras piezas.

 

 

 

 

 

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