Entrevista al poeta leonés Rafael Saravia, por Athiná-Stylianí Michou (Atenas, 1981)

 

Entrevista al poeta leonés Rafael Saravia

 

Por Athiná-Stylianí Michou

 

1.- ¿Cuál crees que es el la razón que hace que la poesía siga existiendo como género literario?

 

Comparto la idea de varios autores, entre ellos Antonio Gamoneda, que dicen que la poesía no es un género literario por cuanto no utiliza el lenguaje y sus construcciones naturales para comunicar o fabular. La poesía es un lenguaje en sí mismo. Una manera de renombrar todo lo existente para sacarle una esencia que trasciende a la mera comunicación. Y ese lenguaje llamado poesía nos reformula todo lo que somos y cómo aceptamos el mundo. Por eso creo que es imperecedero y durará siempre. Otra cosa es el mercado literario en el que tiene cabida la poesía en su formato libro, video, audio, etc.

 

 

2.- Bajo tu punto de perspectiva, ¿cuál es el momento de más intensidad en la poesía? ¿Es ese que da sustancia a la poesía?

 

Sin duda es el misterio. El misterio, lo innombrable, ese algo que nos trasciende sin saber muy bien lo que es. Ese no saber sabiendo que decía Juan de Yepes es el impulso motor de la poesía. La poesía siempre será búsqueda, todo lo que sea encontrar pertenece a un estado posterior al alumbramiento poético.

 

 

3.- ¿Qué es el sonido para ti en la poesía? Si tuvieras que representar la poesía con un sonido o una palabra, ¿cuál sería esta? 

 

El sonido es parte vertebral de la poesía. Para mí una definición posible de lo que es poesía sería la unión del pensamiento y la música.

No hay poema si no hay sonoridad, es la parte trascendental del poema. El pensamiento le da profundidad y gestiona de manera meditativa la cuestión del conocimiento global (de uno mismo, de lo que nos rodea, de los que nos rodean...), pero hay una parte trascendente del poema que bebe del lenguaje de los dioses, y ese no es otro que la música. Es el lenguaje mayor de todos. Tan grande que es el que globaliza a todo el universo conocido.

Con respecto a una palabra o un sonido... no sabría elegir algo que realmente se diferencia para destacarlo. Tal vez, dentro de la música, un elemento imprescindible y al que la poesía le debe mucho sería el silencio. El silencio es la parte musical más difícil de gestionar y una de las que más me apetece trabajar.

 

 

4.- ¿Qué sentiste cuando escribiste tu primer poema y por qué sigues escribiendo?

 

Mis primeros poemas vienen casi ligados a mi noción de escritura. Tengo un cuaderno guardado con poemas desde los 9 años y ya antes había rellenado algunos cuadernos más. Es algo que he necesitado para entenderme y justificar mi busqueda de la belleza y sus contrarios.

 

 

5.- En tu poema ´´CARTA DE SAN MÄEL A ANATOLE FRANCE´´ de tu antología poética ‘’La transparencia de la cerraduras’’, escribes: yo, afincado en el trayecto/ sin estar ni aquí ni allá sino en el futuro del uno y en el intento del otro,/ he de confesar que me quedo ciego a cada paso que pierdo. Percibo que en la poesía te buscas a ti. Dime si me equivoco. Y si es así ¿qué es lo que ves cuando te descubres?

 

Sin duda alguna. La búsqueda y justificación del lugar que ocupa uno en el mundo es parte fundamental de mi escritura. Justificar nuestra insignificancia es un acto de debilidad y la poesía nos ayuda a ver más allá de los convencionalismos socioeconómicos que nos sitúan en una escala que a mí no me interesa en absoluto.

Lo que que descubro con la poesía es que los conceptos morales represivos y estrictos nos hacen perder la perspectiva de lo bello. No somos nadie y eso no debería entristecernos. Ser nada concede una libertad tremenda para disfrutar de esos atajos innecesarios para la productividad, pero imprescindibles para un alma inquieta.

 

 

6.- ¿Si la palabra fuera materia, cuál es el sabor, el tacto y el olor que darías a la poesía?

 

Todos. Y alguno más. La poesía se desborda no solo en lo real y definido sino en la posibilidad de lo inexplicable. Toda materia, sabor, tacto y olor es materia fértil del poema.

 

 

7.- ¿Qué sientes cuando lees poesía griega contemporánea? ¿Qué sientes cuando lees poesía mía?

 

Pues he de confesar que soy un verdadero ignorante de la poesía actual griega. Más allá de Kavafis, Kostas Karyotakis o Yanis Ritsos, poco he leído. Precisamente gracias a tus traducciones he conocido algunos poemas de poetas como Efi Kalogeropoulou o Panos Drakopulos, pero reconozco que me queda mucho por descubrir. De tus poemas rescato uno en especial: “Invocante” del libro (Componentes de orquesta, Kedros, 2014).

 

 

8.- ¿En las cartas que escribes, te sientes representado por las personas que eliges para escribir? Y cómo?

 

El género epistolar es uno de mis favoritos. Me da pie a escribir de manera más íntima, de tú a tú, al lugar, persona, personaje o situación que creo ha despertado en mí una atracción o una repulsión. En general elijo una escritura epistolar que me descubra otra perspectiva de una realidad vivida. Un posible ángulo muerto, un futurible, algo imposible que a través del poema desarrolla un diálogo nuevo.

 

 

9.- Si escribieras poesía también en otra lengua, ¿cuál sería aquella y por qué?

Como dijimos antes, la sonoridad es una parte imprescindible del poema, por ello cada idioma tiene un músculo especial en su dicción. Me gusta el persa, el francés y el portugués en lo concerniente a su evocación musical... pero estoy seguro que cualquier idioma en el que pudiese pensar me daría juego para descubrir. Lamentablemente me manejo sólo en castellano y no con pocas limitaciones.

 

 

10.- Imagina que estás en un baile. Tú eres la poesía. ¿A qué otra arte invitarías al baile y por qué?

 

La poesía, al ser un lenguaje per se, baila y comulga con cualquier expresión artística. Hay poesía en muchas obras fotográficas, escultóricas, pictóricas... en el cine, en el teatro, en videojuegos.... El poema es sólo una forma en que se manifiesta la poesía, pero hay infinidad de ellas. Sólo la música está por encima, por ser el idioma de idiomas.

 

 

11.- ¿Qué es para ti el silencio? Y, ¿qué el ruido?

 

El silencio es la nota musical más importante. Es el especio necesario para la reflexión y una evocación perfecta del equilibrio. El ruido es todo lo que sobra en el mundo -y no me refiero solo al sonido-.

 

 

12.- Editaste un nuevo libro este 2020 en la editorial Eolas. Lleva el nombre Vena Amoris  −Cafuné & Revolución. Forma parte de las perspectivas que tienes del mundo ¿Qué te guió a escribir este libro? ¿Por qué le diste este título? ¿De qué habla tu libro nuevo?

 

Este libro de poemas tiene un valor especial para mí. Se titula Vena Amoris porque es buena alegoría del torrente vital que nos emociona desde el icono del amor y el compromiso. Está compuesto por dos partes. La primera, titulada Cafuné, apela a un vocablo portugués de origen angoleño. La palabra cafuné es una palabra intraducible y su significado todavía es incluso más especial. Se refiere al movimiento o acción tierna de pasar los dedos entre el cabello de la persona amada. Es, en definitiva, una manera de amar. Esta parte de mi libro habla de la fuerza del amor para salvar, para salvarnos. Desde el amor íntimo entre dos personas hasta el amor plural al mundo en el que vivimos. La parte de amar nuestro ecosistema, ser generosos con él, es una parte fundamental de este libro.

La segunda parte se titula Revolución, y es un poema en prosa poética de más de 11 páginas donde asumo las directrices vitales de una revolución íntima. Una revolución que incita al necesario cambio de paradigmas pero desde el lenguaje de la afectividad.

Un libro en tapa dura, con ilustraciones de Emma S. Varela y que traduce muy bien esa esencia en la búsqueda de la belleza, desde la edición hasta el intento de calado de mis poemas.

 

 

13.- Tabula rasa, nada, pureza. ¿Según tu punto de vista, es sólo en la pureza donde uno puede vivir la plenitud del Carpe Diem?

 

Es una cuestión compleja. Si pensamos en el concepto de Tabula rasa como lugar vacío para ser llenado, lo comparto. El conocimiento y nuestra inquietud por el mundo nos hace llenarnos de información que nos conforma como seres pensantes. Pero no creo que ese camino sea necesariamente el que nos lleve a la pureza. La pureza es un lugar peligroso que según quien la defina puede convertirnos en estratos de un sistema dominador.

Asumir que no somos nada, que nuestro camino siempre está en el goteo vital del que intenta lo sublime pero nunca llega al final, es una manera de comprender la limitación del ser humano y es una buena manera de domar nuestro ego.

 

 

Rafael Saravia (Málaga, 1978) es un poeta, editor y fotógrafo español. Como poeta ha publicado los libros Pequeñas conversaciones (Leteo, 2001 y Amargord, 2009), Desprovisto de esencias (Renacimiento, 2008), Llorar lo alegre (Bartleby, 2011), Carta blanca (Calambur, 2013), La transparencia de las cerraduras (Atrasalante, 2014) en México, Eón (4 de agosto, 2014), El abrazo contrario (Bartleby, 2017), Gramática de la escucha (Summa, 2019) en Perú y Vena Amoris. Cafuné & Revolución (Eolas, 2020). También ha preparado la edición y el prólogo del libro El río de los amigos. Escritura y diálogo en torno a Gamoneda (Calambur, 2009), la edición e introducción del libro editado en Guatemala Se ha retirado el mar. Antología poética de Antonio Gamoneda (Catafixia, 2014) y la edición de la antología Barcos sobre el agua natal. Poesía hispanoamericana desde el siglo XXI (2012).  Trabaja como bibliotecario y ejerció como columnista en el Diario de León. Asimismo, desarrolla en la ciudad de León su función de editor y gestor cultural a través de las diferentes publicaciones y actividades que se organizan desde el Club Leteo, Bibliotecas del Ayuntamiento de León y la Editorial Eolas.

Athina Styliani Michou nació en Atenas en mayo de 1981. Estudió filología hispánica en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga. En la misma facultad hizo el Máster de Estudios Superiores de la lengua española. Su primer poemario titulado ´´Como el ala del viento´´ fue publicado por la editorial Dodoni en 2000. Su segundo poemario titulado ´´Componentes de Orquesta´´ fue publicado por la editorial Kedros en 2014. Poemas españoles y griegos suyos fuerons editados en varias revistas literarias españolas y griegas. También, en la revista literaria española de la editorial Mitad Doble se editó un cuento suyo titulado ´´La historia del libro transparente´´. Tradujo poemas españoles al griego de los escritores Miguel Ángel Contreras, Vicente Valero, Carmen Yañez que se publicaron en la electrónica revista literaria Poiein. Asimismo se publicaron traducciones suyas al griego de los poemas de la poetisa española Begoña Callejón en las revistas literarias electrónicas ´´Kima´´, ´´Poiein´´, ´´Vakxikon´´, ´´Poetica.net´´, en la revista literaria ´´Mandragoras´´ y en ´´Cuaderno Ático´´. Igualmente se publicaron las traduciones al español de dos poemarios de la autora griega Tzoutzi Matzourani titulados Café y cigarros y Las 24 letras del alfabeto griego, editorial Fildisi. Τambién, en el año 2018, se editaron, en la electrónica revista literaria Thraka traducciones que hizo de poemas del español al griego, de los poetas españoles Julio Cesar Galán, Juan Carlos, Abril, Francisco Cumpián, María Salgado, Manuel Salinas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *