Entrevista a Braulio Peralta. Octavio Paz: un hombre universal con pensamientos y emociones solucionadas. Por Razu Alauddin

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 10 de diciembre de 1990, Octavio Paz recibió el Premio Nobel de Literatura. En conmemoración por los 30 años de ese hecho, publicamos la entrevista a uno de los periodistas de México más reconocidos y valiosos en el terreno de la literatura, Braulio Peralta, quien habla de las varias facetas entrevistando al autor de "El arco y la lira". Originalmente una conversación con el poeta bengalí, Razu Alauddin (Bangladesh), en un escenario de la ciudad de México, fue transcrita especialmente para la Revista Literaria Taller Igitur.

 

 

 

Entrevista a Braulio Peralta sobre Octavio Paz

 

 

 

Octavio Paz:

un hombre universal con pensamientos y emociones solucionadas

 

Razu Alauddin

 

 

 

Después de largo tiempo llegué a conocer la calle real de Donceles, que Carlos Fuentes menciona en Aura​. Pensé que era un nombre ficticio, pero mi amigo Marco Fabrizio me confirmó que ese lugar existe en la Ciudad de México. Visité la calle en 2017. En aquella ocasión estuve visitando el país con mi esposa y mis hijos. Conocí a Marco en la Ciudad de México y le pregunté si podía llevarme al lugar. Pasamos a una librería de segunda mano. De repente encontré un libro llamado Octavio Paz: El poeta en su tierra, de Braulio Peralta. Ya había leído a Paz, pero no conocía el libro de Braulio. Empecé a investigar sobre Braulio, una figura del periodismo cultural. También era conocido por otros libros. Inclusive jugó un rol importante como editor en algunas casas de publicación. Me asombraron sus entrevistas con Octavio Paz, ya que el poeta es mi atracción central, de mis escritores preferidos. El libro de Braulio me sorprendió tanto que me sentí inclinado a traducir parte de su libro en bengalí y estaba buscando una oportunidad para conocerlo. Eventualmente tuve esa oportunidad el año siguiente, cuando visité México con mi amigo Anisuzzaman y Taposh Gayen. Les hablé por teléfono y Braulio me dio una cita en la mañana del 11 de agosto de 2018. Estaba esperándome en el Palacio de Bellas Artes. De hecho, fue realmente una experiencia grata conocerlo. Sencillo, generoso y cortés. De ahí nos fuimos a un restaurante cercano en donde esta conversación tuvo lugar. Se sentía cómodo mencionando que era simplemente un periodista. Le dije: eres más que un simple periodista. Él le había hecho entrevistas a literatos fundamentales de América Latina y a íconos culturales. Pertenecía a la izquierda por su ideología, pero sin estar ciego desde el punto de vista político. Tuvimos una larga conversación en el restaurante del Sanborns de Madero. Fue un momento agradable. La aceptación que ha tenido su libro fueron inolvidables para él. La importancia de este libro para entender a Octavio Paz desde diferentes perspectivas es inmenso. Y aquí, en esta entrevista había muchas más cosas que las que mencionó en su libro sobre Octavio Paz.

 

 

 

Traducción de Violeta Orozco

 

 

After a long time I came to know the existing street called Calle Donceles in the Aura by Carlos Fuentes. I thought it was a fictitious name as happened to most of the cases in the novel and story. But my friend Marco Fabrizio confirmed me while we were talking about the fictions of Carlos Fuentes that, that place really does exist in Cuidad Mexico. So, the existence of that place made me curious to visit and I did it in 2017. That time I was visiting Mexico along with my wife and kids. I met Marco in Ciudad Mexico and asked him to take me to that place. I was there for a whole day to find out second hand rare books. And all of a sudden I found out a book called Octavio Paz: Poeta en su Tierra by Braulio Peralta. I knew Octavio, but I did not know the name of Braulio. But when I started investigation about Braulio, I felt ashamed of for not knowing about him. Ashamed! because he was already very prominent figure in the world of journalism. And not only that, He was famous for some other books which are of my interest. He even played very important role as an editor of some publishing houses in Mexico. But what striked me a lot about him was his interviews of Octavio Paz, as Paz is my central attraction among the writers I prefer. Braulio’s book amazed me so much so that I felt allured to translate a part of his book in Bengali, and was looking forward to the opportunity to meet him. Eventually I got that opportunity in the next year when I visited again Ciudad Mexico along with my friend Anisuzzaman and Taposh Gayen. I talked over telephone and he had given me his appointment.

It was in the morning of 10 or 11 of August, 2018. He was waiting for me in the Palacio Bellas Artes. As a matter of fact, it was really a rapturous experience for me to meet him. He was simple, generous and courtly. And, from there we went to a restaurant nearby where this conversation took place. I was very grateful to him for allowing me to ask him questions about Paz. He felt comfortable uttering that he was just a journalist. But I told him: you are not a journalist only rather more than that of. He who had taken interviews of Latin American leading litterateurs and cultural icons, he belongs to leftist politics because of his political ideology, but he is not politically blind. We had a long conversation in that restaurant of Sanborns. It was a very pleasant moment that we were with him. His words and acceptance of his book are unforgettable to me. The importance of this book in understanding Octavio Paz from different perspectives is immense. And, here, in this interview, much more things he pointed out even beyond his books of Paz.

 

 

 

 

Razu Alauddin: Me gustó mucho su libro. No fueron entrevistas sencillas. Parece que usted venía con mucha preparación. Conversar con Octavio Paz es muy difícil; él dominaba varias disciplinas. Cuénteme sobre su preparación y experiencia.

 

Braulio Peralta: Los reporteros nos preparamos según las circunstancias. Entré a ciegas al personaje de Octavio Paz porque desconocía muchísimo sobre su trayectoría. Conocí a Octavio Paz, digamos, muy joven, cuando le hago la primer entrevista. Había leído lo que se escribía de Paz y la poesía de Paz y, por ejemplo, la biografia suya sobre Sor Juana Inés de La Cruz. Entrevistar a Paz reclama leerlo, a él y a quienes escriben sobre su obra. Mi otro libro, Los Rostros de Octavio Paz lo publico 25 años después de El Poeta en su Tierra. En realidad estos ensayos me sirvieron para poder hacer varias preguntas al poeta y ensayista. No soy un especialista en Paz. No soy quien te puede decir sobre un poema, sobre un ensayo, sobre sus valores estilísticos, sus valores linguísticos o sus valores históricos. Fui, soy un reportero que conoce a Paz como la figura intelectual que era y es; lo admiré, lo detesté también. En algunos momentos las entrevistas fueron  rijosas. Nunca le pedí una dedicatoria, nunca; un día, cuando hablamos de su libro titulado Tiempo Nublado, sobre las ideologías, sobre la antigua Unión Soviética, sobre Estados Unidos, él me hace la explicación de la supremacía de Estados Unidos y el hegemonismo de la Unión Soviética. Al final me dice, “¿me permitiría dedicarle el libro?” “Sí, Don Octavio”, le contesté. Escribió: “A Braulio Peralta, porque las diferencias no son enemistades…” Me dio una lección muy grande. Entendí que Don Octavio aguantaba que yo le preguntara cosas duras, porque él no vive en una “cárcel de conceptos”, como decía Trotsky.  Fue una gran lección para mí.

 

Razu: ¿Qué detestaba usted de Paz?

 

Braulio: Detestaba su punto de vista político e influía el prejuicio que tenía sobre él; él mismo que tenía sobre (Jorge Luis) Borges. Yo era más (Pablo) Neruda, más García Márquez, menos Borges y menos Octavio Paz. ¿Me explico?

 

Razu: Sí.

 

Braulio: Pero a la vez, el poeta me fascinaba por los poemas sencillos o complejos, desde un niño con un trompo o sobre los novios, hasta su libro Blanco. Él escribe un poema sobre las palabras o sobre los amantes o sobre México; cuando lees por ejemplo ¿Águila o Sol? o El Laberinto de la Soledad. Paz es de una diversidad literaria insospechada. Entonces hay una admiración y a la vez un rechazo al hombre que siento que está muy cerca del poder, que siento está muy cerca del PRI. Hoy ya no lo creo. Así lo ví yo entonces. Me equivoqué…

 

Razu: Pero una vez él decía a Julio Scherer García, en una carta, que "No te acerques demasiado al fuego del poder, que no es fuego que purifique." (Julio Scherer Garcia, Los Presidentes, Grijalbo, Mexico, 1986, p-54). Entonces, en lo que usted dijo ahorita hay una contradicción.

 

Braulio: No hay contradicción. Octavio Paz o Borges o García Marquez tenían acercamientos con el poder. García Márquez era amigo de (Bill) Clinton; era muy conocido por su amistad con otro escritor norteamericano que escribió Desde la Oscuridad, William Styron, sobre la depresión.  Ellos acercaron a Clinton con García Márquez, incluido Carlos Fuentes.

 

Anisuz Zaman: Pero Clinton fue mucho después, ¿no? Antes él era más amigo de Fidel Castro.

 

Braulio: Claro, García Márquez era cercano a Castro. Por eso justamente se reunieron en una isla de Estados Unidos en la cual William Styron, Carlos Fuentes y García Márquez fueron con Clinton para decirle que quitara la imposición de todo lo que hacía Estados Unidos contra Cuba. Fueron ellos. Entonces, a veces hay que entender que, la cercanía con el poder con hombres tan poderosos, intelectualmente, y hombres en el mando de un país, como Estados Unidos, era necesaria. Eso no lo entendía; ahora lo entiendo. Lo entendí con Octavio Paz. Creo que cualquier hombre inteligente que representa un poder intelectual en su sociedad necesariamente tiene que tener una confrontación de comunicación con el poder. ¿Me explico?

 

Razu: Sí, sí esta bien.

 

Braulio: Creo necesario que tú vayas y confrontes al político, pero es diferente que estés al servicio del poder.

 

Razu: Octavio Paz tuvo peleas con Carlos Monsiváis.

 

Braulio: Sí, y fuertísimos… Por la misma razón.

 

Razu: Eso quiero saber.

 

Braulio: Yo estoy más cerca de Carlos Monsiváis que de Octavio Paz. Casi es un acto político entrevistar a Paz para entender un poco qué estaba pasando en México con un mundo intelectual. Para mí Carlos Monsiváis es el ala de la izquierda más progresista que hay en mi país.

 

Razu: Curiosamente yo tengo un libro de Monsiváis sobre Octavio Paz…

 

Braulio: Sí, participé en la edición del libro Adonde Yo soy tú somos nosotros. Tuve que ir hasta Bogotá, Colombia –junto con la directora del sello editorial que lo produjo, Consuelo Sáizar. Porque el problema con Carlos es hacer un libro, con Carlos es un dolor de cabeza. Porque está en la imprenta el libro y quiere seguir haciendo correcciones. Nosotros teníamos prisa por publicarlo.  Entonces me tuve que ir a Bogotá. Con Carlos Monsiváis en el hotel, sentado él, hincado yo, preguntando las dudas: qué le ponemos aquí, qué le quitamos acá, qué no te gusta de las correcciones... Así hicimos el libro. Lo autoriza; me regreso, imprimimos, y habla por teléfono, y vamos corriendo a la imprenta para hacer el último cambio del cabrón de Carlos Monsiváis. ¿Entiendes la palabra ‘cabrón’?

 

Razu: Sí, claro que sí. Entonces él tuvo pleito con Carlos Monsiváis, con García Márquez y con Neruda, también...

 

Braulio:  Venía desde la lucha por Nicaragua del Frente Sandinista donde estaban (Julio) Cortázar, donde estaba García Márquez, Carlos Fuentes, y un Paz que veía críticamente esa izquierda. Bueno, ahora estamos viendo lo que esta pasando con Nicaragua. Octavio Paz tuvo razón. Hay que reconocerlo. Quizá los que vivimos del lado de la izquierda no entendemos la debilidad del hombre. Y la izquierda y la derecha tienen las mismas debilidades...

 

Razu:  Aquellos tiempos, su predicción y más bien crítica sobre la Unión Soviética fue correcto, ¿no?

 

Braulio: Se equivocó Monsiváis y no se equivocó Octavio Paz. Pero al final de cuentas, Paz y Monsiváis terminaron como dos grandes amigos.

 

Razu: ¿Sí? Pero, ¿qué pasó con García Márquez?

 

Braulio: No hubo reconcilación. Pero sí con Neruda, está en mi libro de El poeta en su tierra.

 

Razu: Sí, a través de Matilde (esposa de Neruda). Ella lo llevó…

 

Braulio: Decía: “Octavio, saluda a Neruda.”

 

Razu: Yo quiero traducir esa parte de tu libro. La entrevista con Octavio que yo traduje fue enfocada principalmente en la India. ¿Sabes algo más de Octavio Paz sobre la India? Yo digo, fuera de tu entrevista, ¿qué más nos puedes decir?

 

Braulio: Hay muchísimos poemas y ensayos de Paz dedicados a la India y a su esposa Marie-Jose, en el contexto de la India. La India lo marcó, porque en la India conoció a Marie-Jose. Tuvo muchos amigos poetas de esa época, algunos son nombrados en la entrevista, pero no todos, tenía amistad con varia gente de la India. Es todo lo que yo sé. Yo no fui íntimo amigo de Paz. Lo conocía como simple reportero, y lo único que te puedo decir es que hablaba mucho del árbol Nim y escribió un poema referente a eso. Hablaba mucho de la historia de su amor con Marie-Jose, la forma en cómo se casó. Es todo lo que yo podría decirte. Hay poemas dedicados a Marie-Jose donde la India es el contexto de esa historia amorosa. Su primer amor, Elena Garro, gran escritora, igualmente Octavio Paz dedicó muchos poemas y escritos a lo largo de sus libros. Esos fueron sus grandes amores, oficialmente…

 

Anis: ¿Sabe usted que hay un árbol de Nim en México?

 

Braulio: ¿Hay?

 

Anis: ¡Muchos! Si vas a Etzatlán Jalisco, en Acapulco, también hay muchos árboles de Nim.

 

Braulio: No sabía.

 

Razu: Hace rato usted habló de los mexicanos. El Laberinto de La Soledad habla de México. ¿Antes de ese libro hay otros escritores que hablaron del mismo tema?

 

Braulio : Nos muestra cómo somos los mexicanos, pero a los mexicanos no nos gusta cómo nos pinta Octavio Paz. No quiere decir que él no tenga razón. Es un libro que ha tenido varias respuestas de varios ensayistas, uno de ellos es Roger Bartra, que usa al ajolote como  una metáfora de la forma de ser del mexicano, que contrapone los puntos de vista de El Laberinto de la Soledad. El libro se llama Jaula de la Melancolia, ese libro está en contra de los postulados de Octavio Paz, y en algunos puntos tiene razón Roger Bartra. En mi libro Los Rostros de Octavio Paz hay un ensayo de Roger Bartra sobre Octavio Paz y qué piensa de Octavio Paz, y también hay una entrevista al final con Roger Bartra. Ahí está la respuesta que yo te puedo dar de los ensayos de los que me nutria para entrevistar a Paz:  Roger Bartra,  Jorge Aguilar Mora, de los traductores del francés que Paz tenía, están en mi libro. No quiero ser pedante, pero Los rostros de Octavio Paz conjunta diez ensayos con afinidades y diferencias con Octavio Paz. Para mí es importante. A la gente de Letras Libres, de Enrique Krauze, no les gusta un libro así, porque ellos son la versión oficial de Paz y yo no soy la versión oficial de nadie, yo soy un admirador de Paz por su poesía, pero un crítico de algunas cosas de Octavio Paz. Mi comportamiento con Paz siempre fue la de un reportero crítico. Antes de El laberinto de Octavio, hay un libro importante sobre lo mexicano: Fenomenología del relajo, de Jorge Portilla, y uno más de Jorge Cuesta, donde están sus ensayos sobre educación y política…

 

Razu: He leído poquito del libro que menciona de Bartra.

 

Braulio: Hay una oposición de pensamiento entre lo que dice Roger Bartra y lo que dice Octavio Paz. La Jaula de la Melancolía es muy buen libro, pero si a mí me preguntas con qué libro me quedo, yo diría que con los dos, porque los dos tienen algo de verdad de lo que somos los mexicanos.

 

Razu: ¿Pero, no es cierto que cada escritor, cada artista crea, al mismo tiempo, la característica de su raza?

 

Braulio:  Es muy complicado darte una respuesta porque en México hay criollos, hay mestizos, hay indígenas que no son de un solo idioma, son 56 o 72 etnias que hablan diferente, y son más de 15 millones, de los más de 100 millones de  mexicanos que somos. En Mexico no matamos indígenas como hicieron en Argentina; sobrevivieron, pero eso no quiere decir que seamos bondadosos los mestizos con los indígenas. Todo eso que escribe Paz se refleja ya en una multi-nación que tiene diversas formas de ser. A veces somos clasistas, a veces somos aristócratas o racistas, a veces somos ricos, nuevos ricos, y eso nos define en nuestro comportamiento histórico, nuestro comportamiento económico, y nuestro comportamiento social. ¿Me explico?  Yo trato de ser un buen mexicano, un ser universal que respete al otro, que respete la diversidad sexual, que esté a favor de los derechos humanos. Trato, dije. Porque muchas veces en México eso no pasa, desgraciadamente… Por eso, esos libros son fundamentales de leer, y no todos los mexicanos leen el El Laberinto de la Soledad, no todos los mexicanos leen La jaula de la Melancolía, o no todos los mexicanos leen un libro de Jorge Portilla, Fenomenología del relajo, que fue el primer libro para entender cómo somos los mexicanos sobre el sentido del humor de los mismos. Paz tomó mucho de sus puntos de vista de Fenomenología del relajo. ¡Ay! Me preguntas muchas cosas…

 

Razu: Otra pregunta: ¿Carlos Fuentes tuvo un pleito con Octavio Paz?

 

Braulio: Carlos Fuentes tuvo un problema con Octavio Paz, porque Enrique Karuze publicó en la revista Vuelta un ensayo que se llamaba “La comedia Mexicana de Carlos Fuentes”, mismo que ya había publicado en Estados Unidos. Carlos Fuentes resintió mucho que Octavio Paz publicara el ensayo. No como un hecho de censura, sí como un acto de la amistad entre ellos.

 

Razu: Leí ese ensayo.

 

Braulio: Le hice una entrevista a Carlos Fuentes, en Madrid –fui corresponsal por siete años allá–; le pregunté sobre el ensayo de Krauze. Me dijo: “no, ese tema no”.  Pero agregó: Entre Octavio Paz y yo se atravesó una cucaracha... Eso da una respuesta, ¿no?

 

Razu: ¿Nunca se reconcilió Paz con Fuentes?

 

Braulio: Se reconcilió en 1990, cuando Paz ganó el Nobel. Carlos Fuentes le mandó una carta de felicitación. Después de varios años de que no se hablaban ni se escribían, como todas las cartas que se han escrito durante todos sus años de amistad; pueden consultarse en la Universidad de Princeton. Creo que la amistad vale más que un punto de vista, ¿no?

 

Razu: Sí, cierto.

 

Braulio: No estoy a favor de la censura o de la libertad de expresión, el texto ya se había publicado. ¿Por qué manchar una amistad de esa manera? Y esto que te digo yo se lo dije un día a don Octavio, que optó por no responderme nada…

 

Razu: Quiero hacer una pregunta: ¿qué papel juegan los intelectuales de hoy?

 

Braulio: Los intelectuales de Mexico se olvidan de los mexicanos de abajo. Me da tristeza decirlo, pero así lo veo. No es el caso de Octavio Paz, a pesar de lo que se diga… la cuestion ideológica.  Paz insistió en la defensa de las etnias; aunque tuvo diferencias con el Subcomandante Marcos, tuvo un punto de vista muy importante en la defensa de las etnias. Él creía que era necesario regresar al artículo de la constitucion que preserva el derecho de los indígenas. Y eso no se ha respetado en México. Probablemente no hemos tenido un presidente culto que pueda entender a un país tan diverso. No sé cómo explicarlo. En la televisión de México, en las telenovelas de México no hay morenos, hay blancos, de ojos claros. Aunque, claro, en Hollywood no hay gordos y es un país de gordos.

 

Razu: Una observación para entender el racismo de la cultura.

 

Braulio: Donald Trump piensa que todos los mexicanos somos ladrones, quiere poner un muro, pero no quiere parar de vender armas.

 

Razu:  Una pregunta: ¿Carlos Fuentes nunca hizo una crítica sobre el El Laberinto de la Soledad?

 

Braulio: No, Carlos Fuentes siempre estuvo de acuerdo con el El Laberinto de la Soledad, pero rectificaba el sentir moderno de los mexicanos, porque es un libro escrito en 1950. Un libro del siglo XX. Estamos en el siglo XXI. Ha habido muchas modifaciones, ya no existe, por ejemplo la imagen del chilango visto desde el punto de vistan norteamericano. Eso ya no. El Chicano, que es otra forma de ser, no son mexicanos, no son gringos, son chicanos: difícilmente van a tener futuro en este tipo de sociedades occidentales donde todo se tiene que homogenizar, ¿no? ¿Conoces a la escritora Sandra Cisneros? Es una autora chicana, que escribe como chicana y que en México no tiene éxito, porque no hay manera, no entendemos ese lenguaje.

 

Razu: ¿De qué  fueron sus entrevistas con Octavio Paz?

 

Braulio: Ese libro tiene 25 años.

 

Razu: No, pregunto cuánto tiempo tomó para entrevistar.

 

Braulio: 20 años, o más.

 

Razu : Pero no muy seguido…

 

Braulio: Un reportero admira a Octavio Paz y quiere saber qué piensa de su libro El Laberinto. Un reportero ve que Octavio Paz está muy cerca del poder a través de Carlos Salinas de Gortari. Y le pregunté en Madrid sobre Salinas de Gortari. Es un libro de reportero, no de intelectual, siento que es un libro incompleto, faltan muchísimos temas. Octavio Paz era un hombre con una cultura fascinante. Pero la última entrevista, cuando Octavio Paz cumplió 80 años, ya tengo mayor conocimiento del hombre. Es la entrevista que a mí más me gusta. Solo hay dos o tres entrevistas que me parecen logradas.

 

Razu: ¿Puedes contarnos alguna experiencia dulce de Octavio Paz?

 

Braulio: Octavio Paz era un ser entrañable. A Octavio Paz lo podías tocar, con un saludo de espalda: y él volteaba, siempre amable.  Con García Márquez no, porque siempre traía amigos como si fueran guardias; o a Carlos Fuentes, con esa aura defensiva todo el tiempo, a pesar de que conmigo fue muy generoso. Carlos Fuentes y García Márquez eran muy difíciles de abordar. Para lograr yo una entrevista con García Márquez lo tuve que agredir, le dije: “¿ya se olvidó  usted que alguna vez fue reportero, como yo que anda buscando entrevistar a alguien famoso como usted?” Se volteó y al día siguiente me dio la entrevista. Pero lo tuve que agredir verbalmente. Durante más de tres años pedía una entrevista y siempre me decía después, después. Voy a decir algo horrible, me está preguntando el lado humano. Para mí Gabo tenía muchísimos problemas en la cabeza y Paz tenía muchos problemas resueltos en su cabeza. Es como cuando alguien se purifica con el conocimiento de la psicologia de sí mismo, ¿no? Que sí leyó a los griegos, que sí entendió a los romanos, que sí supo de la cultura alemana, del pensamiento filosófico; Paz era un hombre  universal con pensamientos y emociones solucionadas. Me parecía extraordinario ser humano. No puedo decir lo mismo de lo demás. Octavio Paz no era mi amigo, pero había una confianza muy linda, cuando empecé a hacer el libro El Poeta en Su Tierra lo primero que pensé fue: este libro NO es mío, porque yo lo entrevisté, pero las palabras son las de Paz: yo le tenía que pedir necesariamente autorización. Entonces hablé con él, y su generocidad fue maravillosa porque lo revisó, no solo lo revisó, si no que agregó a las entrevistas nuevos conceptos. Tengo el manuscrito con sus agregados. No rehizo las entrevistas. Él agregó frases y le dio mayor fuerza a lo que yo le pregunté en su momento. Fue un libro bueno por eso, porque estaba en sus manos entrevistas realizadas a lo largo de 20 años.

 

Razu: Su esposa también te ayudó mucho, ¿no?

 

Braulio: Su esposa me ayudó porque las fotografías son de ella. En ese libro todas las fotos son de ella, de su archivo y fotos que ella le tomó, de amateur, ¿no? pero finalmente la portada del libro es muy bonita. Ella (Marie-Jose) murió la semana pasada (2018). Estoy siendo demasido sincero.

 

Razu: Muchísimas gracias por su tiempo.

 

Braulio: No Razu, gracias a ti, de verdad: ha sido un gusto conocerte. Voy a decir que me perseguías, me buscabas y me buscabas… ¿Quién es? ¿Qué quiere? Hasta que nos conocimos. Tú eres mi reencuentro con la India y tú has incitado que yo regrese. Así que voy a ir, por segunda vez. Y siempre…

 

 

 

 

 

Braulio Peralta: Ha trabajado más de 38 años el periodismo cultural, por el que ha obtenido algunos premios, entre ellos: El Gallo Pitagórico, en el marco del Festival Internacional Cervantino, en 1981. El de Periodismo Cultural Fernando Benítez, 2003, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. El Nacional de Testimonio Chihuahua, 2005. Y un premio internacional: Pen Club a la “excelencia periodística”, 2011, por su lucha de los derechos humanos de las minorías. Fue director editorial de Random House Mondadori y editor del Grupo Editorial Planeta. Ha publicado los libros: De un mundo raro (editorial Conaculta).El poeta en su tierra. Diálogos con Octavio Paz (Editorial Grijalbo). El clóset de cristal y Otros nombres del arcoíris (Ediciones B). Es coautor de varios libros colectivos. Escribe en el diario Milenio y en diversas revistas del país.

Fotografía: Ramón Nava

 

 

 

Razu Alauddin. Aunque ha publicado más de veinticinco libros de ensayos, traducción y poemas hasta el momento, solo tiene una antología de poemas en su haber, porque ha optado por la calidad en lugar de la cantidad tal como lo hicieron Baudelaire, Rimbaud y Whitman. Por lo tanto, esta antología ha resultado ser una bomba de profundidad capaz de explotar astillas de sutiles pensamientos y estética. En muchos de sus poemas de amor en esta colección, ha transformado la expresión mundana de un amante estereotipado en discursos blasfemos. Por otro lado, en sus poemas patrióticos se ha vuelto global y abrazado al violar deliberadamente las fronteras del parroquialismo. Con la ayuda de una única antología de poemas, ha podido tocar melodías multitudinarias. En el mundo contemporáneo de la poesía bengalí, es un ejemplo único de coexistencia de sutileza y protesta, como si se hubiera elaborado un mapeo secreto de la aspiración para el futuro.

Conocido como el padre de la poética nano, Razu Alauddin nació el 6 de mayo de 1965 en Shariatpur, Bangladesh. Su búsqueda académica y de crecimiento tuvo lugar en Dhaka. Razu comenzó su carrera como periodista, pero tomó una profesión diferente cuando vivió en México durante diez años. Él vive en Dhaka ahora. Ha traducido profusamente tanto del inglés como del español, y también ha escrito ensayos sobre literatura vernácula y extranjera. Hasta ahora ha traducido poemas seleccionados de George Trakl, C P Cafavy y Ted Hughes y editado cinco volúmenes de obras de Jorge Luis Borges en bengalí. Recientemente ha publicado un trabajo de investigación sobre Rabindranath Tagore en América Latina, cuyo segundo volumen saldrá pronto. Razu Alauddin se ha convertido en una personalidad aclamada por sus escritos sobre literatura extranjera, así como por su traducción del español original al bengalí.

Ha participado en numerosas conferencias organizadas por universidades y organizaciones literarias.

1, conferencia literaria sobre literatura latinoamericana organizada por la Universidad Jahangirnagar en 2009.

2, Conferencia internacional sobre magia y literatura: 27-28 de mayo de 2016, ULAB

3, Lectura de poemas de Razu Alauddin en español y bengalí, 8 de agosto de 2018, en Casa de poesía Silva, Bogota , Colombia.

4, On Translation organizado por la Universidad BRAC.

5, Perticipa en Festival Internacional de Poesía de Guayaquil Ileana Espinel Cedeño 2019, Ecuador.

 

 

 

 

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