Ensayo

Una estrella para Corea: Yun Dong-ju. Por Daisy Saravia

 

 

 

 

Una estrella para Corea: Yun Dong-ju

 

Daisy Saravia

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

 

 

Yun Dong-ju es uno de los poetas más queridos de Corea, pero tuvo una vida tan efímera que bien puede asemejarse al paso de una estrella fugaz. De hecho, una anécdota curiosa es que las imágenes estelares lo acompañaron siempre. A temprana edad Yun recibió de sus padres el sobrenombre Hanwae (해환), el cual significa "sol brillante". Cada integrante en la familia tenía designado un nombre alusivo a las estrellas, la luna o el sol, pues esa era la manera de cultivar los vínculos afectivos. Él no olvidaría jamás eso y sus poemas son fiel testimonio. Un ejemplo es su bello poema "Prefacio":

 

Con mi corazón cantándole a las estrellas,

amaré todas las cosas que están muriendo.

Y caminaré el sendero

que me tocó recorrer.

—Extracto del prólogo de la colección de poesía de Yun Dong-ju "Cielo, Viento, Estrellas y poesía" (1948).

Los poemas de Yun Dong-ju hablan del amor en sus diversas expresiones. Es el poeta que ama las cosas que están muriendo y también el que ama las cosas que están viviendo: niños, mujeres y jóvenes cuya reflexión inundan sus poemas. Para ellos, como para sí mismo y para su patria él anhela la libertad. Los versos anteriores son precisamente eso: un canto de esperanza. Su encuentro místico con la naturaleza es así la oportunidad para trascender las condiciones de vida presente y alcanzar la anhelada libertad. Lo hermoso, sin embargo, es que cada palabra suya nos conmueve, nos tranquiliza a pesar de verse sumergida por una realidad de oscuridad. Las palabras de un artista en durante la guerra y la colonización son silenciadas. Yun Dong-ju se arriesgó a quebrar el silencio, pero aún más se arriesgó a ofrecer esperanza.

 

Cielo, Viento, Estrellas y Poesía (하늘과 바람과 별과 ).

 

 

Su breve vida de 27 años no dio tiempo para muchas obras poéticas. La obra más importante de Yun Dong-ju es la antología poética Cielo, Viento, Estrellas y Poesía (1948); una bella colección de 31 poemas publicados de manera póstuma. De similar forma a lo esbozado en el prólogo, sus poemas están vinculados a la naturaleza, a través del cual se suscitan una meditación y contemplación de lo cotidiano y del mundo. Uno de esos poemas se titula "Una noche contando estrellas":

 

Otoño llena un cielo de estaciones que pasan.

Si pudiera contar, sin preocupación alguna, todas las estrellas de otoño.

Una memoria a una estrella,

Un amor a una estrella,

Una soledad a una estrella,

Una admiración a una estrella,

Un poema a una estrella,

Y madre, madre a una estrella.

Madre, llamaré cada uno de estos bellos nombres a una estrella.

—Extracto del poema de Yun Dong-ju "Una noche contando estrellas"

Con un lirismo bastante sensible, la contemplación de las estrellas tiene un vínculo afectivo que se enlaza a cada sentimiento y por efecto a cada ser querido. El poema refleja a su vez una genuina autorreflexión. Más que una simple angustia por la vida, Yun Dong-ju expresa la tristeza de la existencia, derivada de la distancia que lo separa de sus seres queridos, de su lugar natal y de su patria en términos generales. Si bien parte de su propia experiencia de vida, aludiendo a su entorno familiar; lo que refleja es el sentir de cada coreano en aquellos momentos.

 

Vida y muerte: la eternidad de Yun Dong-ju

 

Fueron los años más oscuros de Corea aquellos que acompañaron a Yun Dong-ju. El mecanismo japonés de vigilancia y opresión era bastante intenso para los estudiantes como él. Durante su paso por el Instituto Yeonhi en Seúl en 1941, el estudiante de Literatura empezó con la escritura de poemas que parecían perseguir la paz en medio de ese caos. No obstante, la situación de relativa tranquilidad en las aulas pronto cambiaría tras su estadía en Japón. Yun dejaría a su familia para trasladarse a la Universidad de Rikkyo y luego a la Universidad de Doshisha en donde se graduó de Literatura Inglesa. Sus actividades universitarias no gustaron a las autoridades japonesas y al retornar a su país fue acusado de tener "ideas rebeldes" y de participar en el movimiento independentista coreana. En 1944, Yun fue condenado a dos años de prisión, de los cuales solo cumplió alrededor de un año, pues falleció el 16 de febrero de 1945. De manera paradójica, esto ocurrió solo seis meses antes del final de la guerra y la liberación de la nación.

El tiempo transcurrió, pero los poemas de Yun Dong-ju hoy más que nunca están tan vivos como las estrellas del cielo. Estos cobran relevancia para una sociedad coreana que encuentra ahí el alma de una nación oprimida por el dominio colonial japonés. Incluso aunque no muestre a veces gran fortaleza, su postura cautiva, precisamente por ser humana. Debatido entre el vivir o el perecer, Yun Dong-ju representa una postura sincera en aquel período de sombrías realidades. Basta leer algunos versos de su poema "Autoconfesión" para comprender lo anterior:

Tengo veinticuatro años y un mes

¿qué anhelos habré sentido?

Mañana o pasado, algún día feliz;

volveré a escribir mi autoconfesión:

¿Cómo pude ser tan joven

y profesar tanta ignominia?

—Extracto del poema "Autoconfesión"

La tranquilidad de otros poemas da paso aquí a sentimientos de vergüenza, culpa, angustia e impotencia. No hay duda de que la estadía en Japón trastocó su existencia, pero sobre todo su esperanza antes anhelada. Yun se convirtió así en el poeta de la esperanza y la desesperanza, en medio de esa lucha que lleva consigo mismo hasta los últimos días. Sin embargo, es precisamente su visión humana la que nos acerca más a él, pues para aquellos que leen sus poemas, sean coreanos o personas alrededor del mundo, uno encuentra la voz de un joven, de un poeta, de un simple ciudadano que lo único que quiere es la paz para su pueblo. Su mensaje es simple, pero su expresión es hermosa. Vital y agonizante por momentos, pero siempre eterna y nunca olvidada.

Para finalizar se tiene el primer verso del poema "Prefacio", que sintetiza muy bien el sentimiento de Yun:

Ante este cielo, lo único que deseo albergar es una nada de vergüenza hasta el día que yo muera

 

 

Bibliografía:

Lee Seung-ah (2003) “The lasting legacy of poet Yun Dong-ju”, visto el 7 de marzo de 2017 < http://www.korea.net/NewsFocus/People/view?articleId=102008>

Tong-Ju Yun (2000) Cielo, viento, estrellas y poesía. Madrid: Verbum