El poeta beat Lawrence Ferlinghetti, “uno de nuestros ángeles radicales”: José Vicente Anaya

 

El presente ensayo es una obra entregada a nuestro Director Fernando Salazar Torres en el año 2018 como parte de los contenidos que integraron la curaduría de poesía moderna en lengua inglesa para la Revista Literaria Taller Igitur, no obstante el mismo ensayo fue adaptado para un trabajo universitario y académico de Eduardo Hurtado bajo el título Endless Life-Vida infinita. Antlogía bilngüe, de Lawrence Ferlinghetti y con traducción de los poemas del propio Hurtado.

 

 

 

El poeta beat Lawrence Ferlinghetti,

“uno de nuestros ángeles radicales”

 

 

José Vicente Anaya

 

 

 

Esta antología[1] del poeta beat Lawrence Ferlinghetti (Endless Life: Selected Poems) fue publicada en 1981 por la muy prestigiada editorial estadounidense New Dirctions. La selección fue hecha por el propio poeta a partir de ocho de sus relevantes libros que fueron publicados entre 1955 y 1979. Con estos datos es fácil deducir que el criterio de Ferlinghetti, para elegir los poemas, es consecuencia de puntos de vista que toman en cuenta las cualidades poéticas y la historia de su propia obra, y una formidable observancia en la calidad. También, en lo hasta aquí dicho, se trata del mejor libro para apreciar el desarrollo de 24 años de vida poética en Ferlinghetti, durante el entusiasmo de la revolución poética que realizaron los miembros de la generación beat en los Estados Unidos.[2]

Lawrence Ferlinghetti (poeta, periodista, dramaturgo, ensayista y pintor) nació el 24 de marzo de 1919 en Nueva York. Su padre fue un inmigrante italiano que falleció antes del nacimiento de Lawrence, y a los dos años de éste, su madre tuvo un quebrantamiento mental que la incapacitó para hacerse cargo del hijo. El niño fue atendido por sus tíos Ludvico y Emily, con ella vivió varios años en Francia, hasta su posterior regreso a los Estados Unidos donde creció en un orfanato de Manhattan.

Entre 1937 y 1941 Ferlinghetti estudió periodismo en la universidad de Carolina del Norte y, posteriormente, hizo un doctorado en La Sorbona, París,  Francia. Durante varios años ejerció su oficio de periodista en periódicos y revistas.

A parir de la década de 1950 se acentó en la ciudad de San Francisco, California. Entre sus primeros amigos estuvieron el maestro de generaciones poéticas Kenneth Rextoth y los futuros poetas beats Philip Lamantia y Robert Duncan, con quienes compartió ideas políticas y filosóficas formando parte del Círculo Anarquista. Desde entonces el poeta se ha considerado “un anarquista de corazón”. Por esta experiencia es notable que a lo largo de su vida Ferlinghetti ha sido un notable opositor a lo que fueron las guerras de Corea, Vietnam y otras; y simpatizante con la Revolución Cubana y el Sandinismo de Nicaragua así como de Salvador Allende y del Ejército Zapatista de Liberación Nacional de Chiapas, México, y se ha manifestado contra el poder nuclear en su país.

Su entrada a la generación beat empezó en la década de 1950 por sus coincidencias con sus amigos poetas de San Francisco, donde, además de los antes mencionados trabó amistad con Allen Ginsberg, Gregory Corso, Jack Kerouac y otros. Alguna vez dijo, como William Burroughs, que él no es beatnik, no obstante, con toda razón, se ha dicho que la generación beat ha sido un “invento” de Ferlinghetti, ya que en su Editorial y librería City Lights (fundada en 1952) en la colección libros de bolsillo ha publicado a muchos poetas beats, para empezar el famoso Aullido y otros poemas de Allen Ginsberg (por el cual como editor y junto con el autor tuvieron que enfrentar un juicio bajo la acusación de atentado a las buenas costumbres, en 1956), así como libros de: Philip Lamantia, Peter Orlovsky, Gregory Corso, Denise Levertov, Diane di Prima, William Burroghs, Robert Duncan, Frank O’Hara, Jeannine Pommy Vega, Bob Kaufman, Gary Snyder, Michael McClure y el mismo Ferlinghetti. Colección de libros de bolsillo que abrió la perspectiva de una verdadera nueva poesía en  los Estados Unidos y en el mundo.

Se ha dicho que Ferlinghetti “es uno de nuestros ángeles radicales y un verdadero bardo” (bardo / poeta heroico de la cultura celta). Su obra no tiene discusión, y esta antología es la mejor muestra, no sólo la selección es excelente sino que también destacan poemas singulares como “Autobiografía” que en el orden de la cultura cotidiana de los Estados Unidos y el mundo hace un paseo por sucesos determinantes y personales. En el poema “Manifiesto Populista” arenga a los poetas insustanciales: “Poetas, salgan de sus clósets  / Abran sus ventanas, abran sus puertas, / Han estado encerrados mucho tiempo / en sus inaccesibles mundos”. Lo que nos recuerda otra proclama del Príncipe de los Poetas, Fredrich Hölderlin, en términos de una contraparte porque es un llamado combativo: “¡Poetas! ¡Despierten a los aletargados! / Legislen contra las leyes opresoras, / traigan la vida. / ¡Poetas! ¡Acepten su condición de héroes y vencerán, / pues tal como Baco, sólo ustedes / tienen derecho a la victoria”. También llama la atención el poema “Elegía para disipar la penumbra” por el asesinato en los Estados Unidos del alcalde George Moscone y el consejal Harvey Milk: “No es tiempo de sentarse en el piso / y contar historias tristes / sobre la muerte y la cordura. / Dos humanos hechos de carne / son ahora carne muerta / y no es necesario decir más. / Es pura vanidad / pensar que toda la humanidad /  se bañe en rojo / porque un joven loco / un hombre tan malo / perdió la cabeza”. Protesta de hechos ahora tan abundantes en nuestro tan atropellado mundo.

Sólo por mencionar uno de sus notable libros, A Coney Island of the Mind, se han vendido más de un millón de ejemplares.

Para Ferlinghetti México ha sido un especial atractivo, donde ha vivido estancias y viajes, al igual que otros beats (Ginsberg, Kerouac, Lamantia, Diane di Prima, Marge Piercy, Ruth Weiss). En su libro La noche mexicana, a la manera de diario de viaje, comenta sus estancias en Baja California (Tijuana, Ensenada, Mexicali) y el sur (Ciudad de México, Oaxaca, San Miguel de Allende, Uxmal) entre las décadas de 1950 y 1960. Años después recuerdo que realizó dos lecturas en el Palacio de Bellas Artes, a la primera (tendría yo 24 años de edad) asistí como público; en la segunda (febrero 26 de 2004) fui uno de sus presentadores, con el antecedente de compartir el almuerzo y una amena larga conversación. Aunque más breve, intercambiamos palabras en 1977 después de una lectura de Allen Ginsberg en un auditoria de la Universidad de Sn Francisco, donde, al presentarme yo como un poeta  mexicano, él, muy contento comentó: “La última vez que estuve en México viajé, con el joven poeta Oscar Oliva, a Cuernavaca, donde comí unos hongos alucinógenos y cabalgué en un brioso caballo por el campo”. De La noche mexicana recojo estas palabras: “Perdóname si desaparezco en México, portando una máscara y extraños tirantes”.

Los libros de donde se seleccionaron los poemas de esta antología son: Pictures of the Gone World (1955) [Imágenes del mundo desaparecido], A Coney Island of the Mind (1958) [Una isla Coney Mental],  Starting from San Francisco (1961) [Partir de San Francisco], The Secret Meaning of the Things (1968) [El significado secreto de las cosas],  Open Eye, Open Heart (1973) [Ojo abierto, corazón abierto]. Who Are We Now (1976) [Quiénes somos ahora],  Northwest Ecolog (1978) [Ecología del Noroeste),  Landscapes  of Living and Dying (1979) [Paisajes de vida y muerte].

En marzo de este 2018 Ferlinghetti cumplió a 98 años de edad. Sigue intelectualmente lúcido y escribiendo. En el 2016 el periodista Iker Seisdedos en el periódico El País, de España, a propósito le preguntó si seguía escribiendo, y Ferlinghetti respondió: “Un escritor no se retira hasta que no puede sostener el bolígrafo”.

 

 

 

 

 

 

[1] El presente ensayo está escrito originalmente como se presenta aquí. Es decir, la Revista Literaria Taller Igitur publica primera y original versión. Sin embargo, se adapta para la antología que traduce Eduardo Hurtado. La antología a la que se refiere es Vida infinita: Poemas selectos

[2] Para la antología a la cual se incorpora el mismo ensayo escrito por José Vicente Anaya se incorpora la siguiente línea: “La traducción de esta obra al español se debe a la muy buena experiencia y disciplinado trabajo que ha hecho el poeta Eduardo Hidalgo."

 

 

 

 

 

 

 

 

Lawrence Ferlinghetti. Nueva York, Estados Unidos, 1919-2021. Poeta, pintor, editor, traductor, cofundador de City Lights Booksellers & Publishers. Es autor de poesía, ficción, teatro, crítica y narración fílmica. Ha ganado numerosas distinciones, y es célebre por su amistad y relación cercana con los poetas beats, y por A Coney Island of the mind, colección de poemas que se ha traducido a nueve idiomas y ha vendido más de un millón de ejemplares.

 

 

 

 

 

José Vicente Anaya (Villa Coronado, Chihuahua, México, 1947-2020). Poeta, ensayista, traductor y periodista cultural. Fundador del movimiento infrarrealista. Ha publicado más de 30 libros, entre ellos: Avándaro (1971), Los valles solitarios nemorosos (1976), Morgue (1981), Punto negro (1981), Largueza del cuento corto chino (7 ediciones), Híkuri (4 ediciones), Poetas en la noche del mundo (1977), Breve destello intenso. El haiku clásico del Japón (1992), Los poetas que cayeron del cielo. La generación beat comentada y en su propia voz (3 ediciones), Peregrino (2002 y 2007), Diótima. Diosa viva del amor (2020), Mater Amatisima/Pater Noster (2020) y Material de Lectura (poesía Moderna, UNAM, 2020), entre otros. Ha traducido libros (publicados) de Henry Miller, Allen Ginsberg, Marge Piercy, Gregory Corso, Carl Sandburg y Jim Morrison. Ha traducido a más de 30 poetas de los Estados Unidos. Ha recibido varios premios por su obra poética. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores CONACULTA-FONCA. Formó parte de la Sociedad de Escritores de México y Japón (SEMEJA). En 1977, funda alforja. REVISTA DE POESÍA. Desde 1995 ha impartido seminarios-talleres de poesía en diferentes ciudades de México. Ha asistido a encuentros internacionales de poesía y dado conferencias en varios países como Italia, Estados Unidos, Colombia y Costa Rica. Colaboró en la revista Proceso.

 

 

 

 

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