Revisitar Estridentópolis: Retratos estridentistas. Obras de Fernando Leal (1896-1964)

 

 

 

 

 

 

La presente obra forma parte de la producción artísticas del muralista mexicano Fernando Leal, misma que se publica dentro de los contenidos dedicados al Estridentismo, a 100 años del nacimiento de la primera primera vanguardia de América, con la autorización y permiso de ©️Fernando Leal Audirac Colección & Archivo. La Revista Literaria Taller Igitur agradece enormemente esta posibilidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fernando Leal "Retrato de Germán List Arzubide", 1923, grabado en madera, 20 x 14.7 cm. ©️Fernando Leal Audirac Colección y Archivo. Fotografía Francisco Kochen

 

 

 

 

 

 

Fernando Leal, "Retrato de Manuel Maples Arce", c.1922. Lápiz y acuarela / papel. ©️Fernando Leal Audirac Colección & Archivo. Fotografía Francisco Kochen.

 

 

 

 

 

 

Fernando Leal, "Retrato de Manuel Maples Arce", c.1922. Óleo / tela. ©️Fernando Leal Audirac Colección & Archivo. Fotografía Francisco Kochen.

 

 

 

 

 

 

Fernando Leal, “Retrato de Germán List Arzubide” (estudio preparatorio para el fresco “Miranda”), 1930. Carbón / papel. ©️Fernando Leal Audirac Colección & Archivo. Fotografía Jorge Pablo de Aguinaco.

 

 

 

 

 

 

Fernando Leal, “Retrato del General Francisco de Miranda --teniendo como modelo de su mirada a Germán List Arzubide-- (estudio preparatorio para el fresco “Miranda”), 1930. Carbón / papel. ©️Fernando Leal Audirac Colección & Archivo. Fotografía Jorge Pablo de Aguinaco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fernando Leal, “Francisco de Miranda, 1930. Fresco. ©️Fernando Leal Audirac Colección & Archivo. Fotografía Francisco Kochen.

Fernando Leal nació en la Ciudad de México el 26 de febrero de 1896.

Desde 1911-13, participó en las revueltas estudiantiles contra la Academia de San Carlos, que después de la huelga de 1911, llevaron a la formación de la primera Escuela de pintura al aire libre “Barbizon” en Santa Anita, en 1913.

En 1920 participó nuevamente en las Escuelas de pintura al aire libre, primero en Chimalistac y luego en Coyoacán, llevando a la dirección de la Academia de San Carlos a Alfredo Ramos Martínez. Dirigió la escuela de Coyoacán, entre sus compañeros figuraban Francisco Díaz de León, Ramón Alva de la Canal, Fermín Revueltas, Rafael Vera de Córdova, Ramón Cano y Gabriel Fernández.

En 1921-22, Leal extendió la invitación que le hizo José Vasconcelos para pintar murales en El Colegio de San Ildefonso a Jean Charlot, Ramón Alva de la Canal y Fermín Revueltas, iniciando así el muralismo.

Leal es el fundador, tanto conceptual como plásticamente, del muralismo mexicano con su encausto "Los danzantes de Chalma" (1921-23). Anteriormente, con su cuadro "Campamento de un coronel zapatista" (1921-22), había realizado la primera obra pictórica de exaltación del movimiento revolucionario.  En esa época, junto con Jean Charlot, inició el grabado en madera en México.

Durante su participación en el movimiento de las Escuelas al aire libre y Centros populares de pintura (1911-13; 1920-34) Leal dirigió el Centro popular de pintura de Nonoalco "Saturnino Herrán" en 1928. Fue el principal ideólogo y promotor de nuevas posiciones de vanguardia a través del "Grupo de pintores revolucionarios ¡30-30!”, fundado por él y Alva de la Canal en 1928.

Entre 1925 y 1927 realizó varios proyectos de pintura mural: “El nacimiento del Quinto Sol” y “El cortejo de Quetzalcóatl” para la escalera principal de la Academia de San Carlos; "La danza de Xochiquetzalli" y "La danza de Xochocotlhuetzi" para el teatro al aire libre de la colonia Hipódromo-Condesa y otros proyectos de murales para los periódicos “El País” y "El Nacional".

En 1925 empezó la redacción de su libro "El arte y el pueblo", que publicó después, en 1952, bajo el título "El derecho de la cultura".

En 1927, pintó el fresco "La escala de la vida" en el ingreso de los laboratorios de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, que fue destruido al año siguiente por ser considerado “inmoral” pues representaba a una pareja indígena besándose y mostraba el seno femenino desnudo.

En 1930, paralelamente a la autonomía universitaria (1929-30), Fernando Leal fue llamado para realizar un ciclo de frescos con el tema de “La epopeya bolivariana y los libertadores de América” en el anfiteatro de la Escuela Nacional Preparatoria, llamado a partir de ese momento Anfiteatro Bolívar para conmemorar el centenario de la muerte del Libertador.

En 1934 ganó el segundo lugar en el concurso para la realización de las esculturas del monumento a la Revolución.

En 1935 fue invitado por el rector del Instituto Nacional de Panamá, Dr. Octavio Méndez Pereyra, a realizar en el Aula Máxima el "Neptuno encadenado", fresco anti-imperialista con el que el muralismo mexicano se expandió por primera vez hacia Centroamérica, haciendo un llamado a la emancipación del pueblo panameño sometido por la situación del Canal. El mural fue destruido, antes de su conclusión, por órdenes directas del presidente de Panamá, Harmodio Arias Madrid.

En 1937 a raíz del estallido de la guerra civil española Leal organizó una exposición de carteles antifranquistas, en tanto que presidente de la Liga Antifranquista de México.

Entre 1938 y 1942 terminó su libro "El arte y los monstruos", recopilación de ensayos, artículos y conferencias, algunos de ellos publicados con anterioridad en las páginas de "El nacional". El autor relató ahí los inicios del muralismo e incluyó ensayos premonitorios, como el dedicado a Henri Cartier-Bresson y a Manuel Álvarez Bravo, el primero publicado sobre ellos, en ocasión de su primera muestra en los años treinta.

En 1941-42 ejecutó el fresco "Fantasmagorías" en la residencia particular de don Carlos Novoa,

En 1942-44 Leal pintó en la estación de ferrocarriles de San Luis Potosí el conjunto "La epopeya del transporte": dos frescos con el tema de “El triunfo de la locomotora” y "La edad de la máquina”.

En 1943 realizó el fresco "La visión de Sto. Domingo de Guzmán" en la iglesia de San Juan de Dios en San Luis Potosí.

De 1945 a 1947 ejecutó el ciclo "Milagro guadalupano" en la capilla del Tepeyac en la Villa de Guadalupe. Fernando Leal concluyó con esta obra su ciclo antirracista y de análisis del sincretismo religioso iniciado con “Los danzantes de Chalma” en 1922.

En 1952, a raíz de la publicación de “El derecho de la cultura”, Leal formó y presidió la “Organización Cultural Mexicana”, en la que se integraron numerosos intelectuales, artistas y científicos para proponer una legislación que favoreciera la creación intelectual y que sirviera de base para fundar la Secretaría de Cultura. Estos primeros esfuerzos pioneros se concretaron solo hasta 1988, con el nacimiento del FONCA.

Entre 1953 y 1955 concluyó la "Autobiografía" que había iniciado en 1929.

En 1956 ejecutó en el ábside de la parroquia de la Divina Providencia, en la Ciudad de México, el fresco titulado “La Divina Providencia y los Atributos de Dios”, hoy día cubierto con la pintura de otro artista.

Entre 1957 y 1959 realizó su último conjunto de pintura mural en el Teatro de la Paz de la ciudad de San Luis Potosí, cuatro mosaicos: “La danza de Xochiquetzalli”; “Representación de la Celestina en el siglo XVI”; “Pastorela en el atrio de una iglesia durante el siglo XVIII” y “Actuación de la Gorda y el Flaco en una carpa”.

Entre 1958 y 1964 escribió la "Historia de la Academia de San Carlos, actual Escuela Nacional de Artes Plásticas", obra que permanece inédita hasta la fecha, junto con su “Autobiografía”.

Entre 1954 y 1960 ejecutó una serie de óleos sobre los lupanares de las cercanías de "La Lagunilla" y "La Merced", fuertemente inspirada por los apuntes que había realizado en los años veinte y treinta.

El 7 de octubre de 1964 falleció a la edad de 68 años.

 

 

 

 

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