Tres minificciones de Ricardo Alberto Bugarín

3 MINIFICCIONES

 

 

EL MAT

 

La invocación a Patanjali ya había sido pronunciada. El om colectivo se extendió en el espacio luminoso de la sala. Cabeza al suelo, alineamiento del cuerpo, pelvis a los isquiones, pie derecho en 45 grados, sacro controlado, recto, que fluya la energía, que no caiga la cabeza, que no caiga. El ritual compartido promediaba la mañana y presagiaba una tarde de imbricada  intimidad bajo los olmos del patio de la casa. Todo era concentración, levitación de alma y pensamiento, levedad sostenida y, en medio de esa ambientación de delicada respiración, oímos de pronto, como en sueños, como en endulzado letargo, la minucia de un sonido, totalmente ajeno a las prácticas consabidas. Un insignificante crash sacudió la mañana y la espondilolistesis se presentó en la sala. Sobre el mat quedó tendido el plan acariciado.

 

 

 

AL BORDE DE LAS LÁGRIMAS

 

El soneto y la sonata retomaron sus habituales paseos a la vera del río. Todo hacía suponer que esa historia había terminado. Una amalgama de arpegios y endecasílabos se habían solazado en difundir determinadas maledicencias que se forjaron para provocar la disolución del vínculo. Un final de cuarteto esdrújulo y un scherzo mal atemperado, habían colaborado en tales circunstancias. Todo parecía pronto a eclosionar hasta que la oportuna intervención de un opus puso cada cosa en su lugar. De ahí nos viene, entonces, la emoción que introduce el arpa cuando oímos “al anochecer el río con su cándida plata la luna envuelve…” y nos tomamos de las manos y, ensimismados, permanecemos al borde de las lágrimas.

El arte emociona, siempre emociona.

 

 

 

NOCHE DE GALA

 

Los comensales se ubican a la mesa frente a cada tarjeta con sus nombres, como indica el protocolo. Se les trae guantes blancos para acompañar cada comida. A cada plato corresponde un nuevo juego de guantes. Lo que ignoran es que lo más incómodo viene con el menú. Los langostinos se sirven vivos, a las aves hay que desplumarlas, al cochinillo hay que cerrarle la boca para ahogar sus berrinches cuando se lo intenta tronchar y la natilla del postre viene con los huevos vivos y empollados. Hay que conservar la compostura y preservar la etiqueta. Las cámaras están encendidas y transmiten, para todo el mundo, la gala de esta noche.

RICARDO ALBERTO BUGARÍN (General Alvear, Mendoza, Argentina, 1962). Escritor, investigador, promotor cultural. Publicó “Bagaje” (poesía, 1981) y en microficciones: “Bonsai en compota” (Macedonia, Buenos Aires, 2014),  “Inés se turba sola” (Macedonia,  Buenos Aires, 2015),  “Benignas Insanías” (Sherezade, Santiago de Chile,  2016) y “Ficcionario” (La tinta del silencio, México, 2017). Textos de su autoría han sido incluidos en antologías argentinas e internacionales. Diversas publicaciones periódicas y revistas especializadas han publicado trabajos  suyos como es el caso de Suplemento Literario de Diario “La Prensa” de Buenos Aires, la revista “Letras de Buenos Aires” dirigida por Victoria Pueyrredón y Suplemento Cultural de Diario “Los Andes” de Mendoza, entre otras ediciones argentinas. También ha sido publicado en Ecuador, España, Italia, USA, Venezuela, México, Chile, Perú, Costa Rica, Colombia, Bolivia, Puerto Rico y Uruguay. Textos de su libro “Bonsai en compota” han sido traducidos al francés y publicados por la Universidad de Poitiers (Francia). Integra las ediciones: “Borrando Fronteras-Antología Trinacional de Microficción Argentina, Chile y Perú”; “¡Basta! Cien hombres contra la violencia de género” (edición argentina);  “Antología Iberoamericana de Microcuento” (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia); “Vamos al circo. Minifición Hispanoamericana” de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP, México) y “Cortocircuito. Fusiones en la Minificción” (BUAP, México), las reediciones de “¡Basta! Cien hombres contra la violencia de género” realizadas por el Gobierno de Mendoza (2018) y “La mirada del cóndor”, Microficciones mendocinas (Mendoza, 2018); “Hokusai. Antología de Microrrelatos” (Santiago de Chile, 2018) y “Los pescadores de perlas. Antología de microrrelatos de Quimera” (Barcelona, 2019).

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