Poemas de Violeta Orozco

Violeta Orozco

 

 

DEUDA PAGADA

 

 

Hace tiempo

Que yo dejé tu casa

Que era entonces la mía.

Si supieras que siempre quise irme

Si supieras

Que siempre quise quedarme.

Me pregunto

Si sientes tú lo mismo,

si el columpio

Dejó de crecer en tu jardín

No reconozco

Las paredes que se encogen tras la yedra

La araucaria gigante tapando el cielo que plantaste

el mismo día en que nací, envejecida, mirando

 

El camino que se pierde

El hambre que se muda

De casa y de trabajo

Medianoche.

Alguno de los hijos no ha llegado,

Madre angustia aúlla

No te preocupes, papá

 

Ya vengo

 

Vengo

 

A podar el pasto

 

Vengo a recobrar el tiempo.

 

 

 

EL CAMINO A SANTIAGO

 

En algún lugar del mundo se derrumba

Lo que queda de mi casa

El ronroneo de una moto devuelve mi cuerpo a la vida

Quien me ha dejado aquí en este paraje

Bajo estas luces rojas

Buscándome la cara en la memoria de una aldea

Empiezan a salir cuando la noche

Calla y cae silbando se escurren entre el plateado rumor de las banquetas

Comidas por los árboles

No tienen perros que pasear leña que quemar

Se acerca una tormenta como un auto

La voz de las cosas me araña como una ráfaga súbita

Se me acaban las imágenes se me apagan

Enfrente de los rostros de las casas que miran hacia el suelo

Se acerca un conductor quiere ayudarme no entiende que no estoy tendida

A la orilla de la carretera soy

La carretera tiritando

Me despojo de mi rastro humano, el no entiende

Que siempre he sido cuerpo

Mi hogar siempre ha sido este resplandor oscurecido

Camino contra el viento

El viejo camina hacia Santiago simultáneo

Se abre la casa lentamente

Me recibe la inhóspita luz

Que antaño me negara una cortina

Mis padres no saben que he vuelto

Mis padres no saben que estoy cerca de su casa

Caminare de puntitas que no vean que me acerco a su umbral toco blanco

Y me abre la cálida lámpara del destierro

La pared tiene musgo no cuidaron mis plantas que les dije

Se ha secado la casa del perro o es el perro disecado el que sale a recibirme

no me digas que no eres tu ruge el cielo atormentado de si mismo

Donde están mis padres donde termina la calle comienza mi casa

Que es la suya los móviles de viento ondean solitarios

Y si los encuentro y   Si no los encuentro y si

Yo también me desdibujo como el muro rosado de Pizarnik

Tengo miedo y si prendo las luces y si abro la puerta y si los veo sin dientes

tengo miedo mi mamá se reía de los fantasmas y las ánimas

Que mi abuela veía cada noche pero yo crecí con tantos muertos que me asustan los aullidos de Los gatos y qué tal si llueve y qué tal que la casa no existe

Y me dicen los vecinos que no hay nadie

Que el cuarto de mis padres es un cuento que escribí para arrullarme

Violeta Orozco (México, 1989). Es poeta bilingüe, graduada en Filosofía por la UNAM. Fue ganadora del primer lugar en el certamen Premio Nacional Universitario José Emilio Pacheco 2014 en la categoría de poesía y del segundo lugar en el Concurso de Poesía en voz alta de Casa del Lago, 2014. Es maestra en Letras Hispánicas por la Universidad de Ohio. Actualmente está empezando su doctorado en Letras Hispánicas en la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey. Le gusta jugar con la lengua, los trucos del tiempo y del espacio.

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