Poemas de Lawrence Ferlinghetti

 

 

LAWRENCE FERLINGHETTI

Selección de poesía

 

 

 

Ven y acuéstate conmigo

 

Traducción: José Vicente Anaya

 

Ven, acuéstate conmigo y sé mi amor

Amor, acuéstate conmigo

acuéstate conmigo

bajo el ciprés

sobre el pasto dulce

donde el viento comió

ven y acuéstate conmigo

mientras pasa la noche

toda la noche conmigo

hasta quedar hartos nos besaremos

hasta quedar hartos haremos el amor

dejarás que mi lagarto te hable a ti

dejarás que conversen nuestros yoes

toda la noche bajo el ciprés

sin tener que hacer el amor

 

 

 

El paraíso

 

Traducción: José Vicente Anaya

 

El paraíso estaba sólo a medio camino

aquella noche

durante aquella lectura de poesía donde

yo escuchaba

las frases quemadas del poeta con su

rítmica erección

y luego él miró con la mirada

perdida

“Después del intercambio”, dijo, “cada

animal se pone triste”

pero los amantes de la última fila

parecían absortos

y muy felices.

 

 

 

Conozca a Miss Metro[1]

 

Versión de Carlos Bauer y Julián Marcos

 

Conozca a Miss Metro

De 1957

Vea a Miss Metro

de 1957

yendo en el Shuttle de Times Square

una y otra vez

a las cuatro de la mañana

 

Conozca a Miss Metro

De 1957

con lapones de algodón de cincuenta centavos

en su chata y negra nariz

yendo una y otra vez

en el Shuttle de Times Square

a las cuatro de la mañana

agarrándose

a los anillos de hierro del cielo

con dorados brazos llenos de cortes

y una negra yerba en una mano negra

 

Usted puede conocer a Miss Metro

Usted puede ver a Miss Metro

de 1957

con unos tristes pantalones puestos

y un bolso que hace juego

circulando por los coches del tren

y sujetándose

con agotados brazos negros

y un cigarro negro en una mano negra

 

Y los vagones de hierro

desviándose para siempre

en la muerte y la oscuridad

 

oh perdida Ubangai

tropezando en

las “sucesivas ojivas”del infierno

bajando por la última escalera de incendios

de Dante

 

 

 

El perro

 

Traducción de Francisco Javier Guerra Flores

 

El perro trota libremente en la calle

y ve la realidad

y las cosas que ve

son más grandes que él

y las cosas que ve

son su realidad

Borrachos en los quicios

Lunas en los árboles

El perro trota libremente en la calle

y las cosas que ve

son más pequeñas que él

Pescado en periódico

Hormigas en hoyos

Gallinas en las ventanas del Barrio Chino

su cabezas a una cuadra

El perro trota libremente en la calle

y las cosas que huele

huelen más o menos como él

El perro trota libremente

deja atrás charcos y bebés

gratos y cigarros

billares y policías

él no odia a los policías

simplemente no tiene un uso para ellos

y los deja atrás

y de atrás las vacas muertas todas colgadas

frente al Mercaado de Carne de San Francisco

mejor comerse una tierna vaca

que un duro policía

pero da igual

Y va dejando atrás la fábrica de ravioles Romeo

y deja atrás la Torre Coit

y deja atrás al congresista Doyle

él teme a la Torre Croit

pero no le teme al congresista Doyle

aunque lo escuchado por él es muy desalentador

muy deprimente

muy absurdo

para un joven perro triste como él

para un perro serio como él

Pero él tiene su propio Mundo Libre en qué vivir

Sus propias pulgas qué comer

él no será amordazado

el congresista Doyle es tan sólo

un hidrante más

para él

El perro trota libremente en la calle

y tiene su propia vida de perro que vivir

y en qué pensar

y en qué reflexionar

tentando y catando y probando todo

investigando todo

sin perjuicio ni beneficio

un real realista

con un cuento real para contar

y con una cola real para contarlo

una vida real

ladrando

perro democrático

comprometido en una real

libre empresa

con algo qué decir

de la ontología

algo qué decir

de la realidad

y cómo verla

y cómo escucharla

con su cabeza erguida de lado

en las esquinas

como si estuviera a punto

de serle tomada una foto

para Víctor Records

esperando escuchar

la voz del Amo

y viéndose

como una pregunta con patas

en el

gran gramófono

de perpleja existencia

con su maravillosa bocina

que siempre perece

como a punto de hacer sonar en público

alguna triunfante respuesta a todo

 

 

[1] Este poema pertenece al libro Mensajes orales. El volumen fue concebido específicamente para leerse acompañado por un conjunto de jazz y, por lo tanto, los textos deber ser considerados como “mensajes orales” dichos espontáneamente, más que como poemas escritos para la página impresa.

Lawrence Ferlinghetti. Nueva York, Estados Unidos, 1919. Poeta, pintor, editor, traductor, cofundador de City Lights Booksellers & Publishers. Es autor de poesía, ficción, teatro, crítica y narración fílmica. Ha ganado numerosas distinciones, y es célebre por su amistad y relación cercana con los poetas beats, y por A Coney Island of the mind, colección de poemas que se ha traducido a nueve idiomas y ha vendido más de un millón de ejemplares.

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