Minificciones de Victoria García Jolly

Fantasmas del armario

Victoria García Jolly

 

 

Desde hoy creo en los fantasmas

 

A partir de esta noche cambiaré la forma de despedirme antes de ir a dormir, no más hasta mañana. Te diré, solícita y seductora: ven a jalarme los pies, te estoy esperando, amor.

Cuentos de armario (2018)

 

 

Carta póstuma

 

Querida mía, si estás leyendo esta carta, no significa otra cosa sino que he muerto. Quiero pedirte que no me llores, no lo merezco. Tengo planes próximos: me exiliaré en ultramar, jamás regresaré, y tampoco te llamaré a mi lado a pesar de que mi amor por ti es ferviente y eterno. De cualquier manera te dejo; ya lo ves, soy un canalla. Tuyo en la tierra y en el cielo, como dicen las plegarias. F.

Cuentos de armario (2018)

 

 

Reclamo al más allá

 

No todo lo que hay en el mundo de los fantasmas y los espectros marcha bien, es notorio el pésimo servicio que ofrecen hoy en día: hay fantasmas rejegos y desidiosos que no hacen su trabajo, no deambulan en la oscuridad ni llenan de ruidos insólitos las casas a la medianoche y tampoco se nos suben a la cama ni nos provocan pesadillas de horror. No espantan a nadie. Entre ellos, hay uno que nos sé qué diera yo por ver, por sentir su presencia, por que aceptara mi invitación. Hay fantasmas esperados, pero también los hay a quienes no les interesa regresar, entre ellos: tú.

Cuentos de armario (2018)

 

 

«Hoy [no] hicimos el amor como fantasmas»

 

¿Qué estás esperando para que yo pueda robarle estas palabras a Waldo, para que plagie a Leyva; para que por fin volvamos a la senda del «amor-pasión», y sea a ti a quien plagie y tu cuerpo donde muera?

 

Inédito

 

 

Petición

 

Estoy segura de que la otra noche fuiste tú el que arrastraba los pies junto a mi cama y quien se sentó a mi lado, pude sentir tu peso, me sacaste de un sueño profundo sin darme la oportunidad de decir tu nombre, mucho menos de tocar tus labios. Quiero pedirte que cuando regreses hagas el favor de no espantarme. Mejor despiértame como antes, con un beso y esa mirada sonriente que iluminaba el día, sabes que yo te espero amorosa. Si lo haces, podríamos pasar la noche envueltos el uno con la piel del otro haciendo el amor hasta que, ya bien entrado el día, dejen de esperar mi presencia en la oficina y tú olvides el camino de regreso al más allá.

Inédito

 

 

Raúl y Miriam

 

Al encontrarse, después de años sin verse, su viejo y profundo amor resurgió al instante. Él la rodeo por la cintura todavía incrédulo, ella le echó los brazos al cuello, emocionada. Se fundieron en el abrazo más dulce, tanto tiempo soñado. Pero apenas duró un instante: enseguida quedaron espalda con espalda y con los brazos nuevamente vacíos. Giraron sonriendo, sus miradas decían lo que sus bocas callaban: cumplían, al fin, la promesa, al estilo de Gautier, de vencer a la muerte y concluir su historia.

Cuentos de armario (2018)

Victoria García Jolly nació en la Ciudad de México. Desde muy chica se descubrió enamorada del arte y de los libros. Escribe cuento y ensayo corto; ha publicado ¡Cuidado! Café cargado (2010) El libro de las letras. De la a a la z y no es diccionario (2011), ¡Mmm! Chocolate sin culpa (2015), Para amar al arte (2016) y Cuentos del armario (2018). Es discípula de René Avilés Fabila, Ricardo Chávez Castañeda y Óscar de la Borbolla.

Twitter @joliejollyjolie

FB @Cuntosdelarmario

 

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