Un poema de Félix Grande: Recuerdos de infancia

 

 

Félix Grande

 

 

Recuerdos de infancia

 

Hoy el periódico traía sangre igual que de costumbre

venía chorreando como la tráquea de un ternero sacrificado

he visto chotos cabras vacas durante su degüello

bajo el agujero del cuello una orza se va llenando de sangre

los animales se contraen en sacudidas cada vez más nimias

de pronto ya no respiran por la nariz ni por la boca

sino por la abertura que la navaja hizo en la tráquea

en la cual aparecen burbujas a cada nueva respiración

a menudo parece que están completamente muertos

y no obstante aún se agitan una o dos veces suavemente

ahora sus ojos ya no miran tienen como una niebla

un teloncillo de color indeterminado que recuerda al ceniza

entonces el carnicero se incorpora con las manos manchadas

y procede a desollar y trocear al animal cadáver

para después pesarlo venderlo en porciones hacer su negocio

 

hoy el periódico traía sangre lo mismo que otros días

acaso unos cuantos estertores más que de hábito

pero cómo saberlo hay países que no especifican

por ejemplo el departamento de estado no da la cifra de sus bajas

únicamente les agrega apellidos

bajas insignificantes bajas ligeras bajas moderadas

 

hoy el periódico traía sangre en volumen considerable

y mientras leo pacientemente civilizadamente el intento

de justificación de esos destrozos escrito de sutil manera

recuerdo vacas cabras chotos la gran orza en el suelo

y recuerdo imagino pienso que unos cuantos carniceros

continúan desollando troceando pesando en sus básculas

haciendo su negocio mediante esos pobres animales sacrificados.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *