Poemas de Daniel Medina

 

 

Daniel Medina (1996)

 

 

Piatigorsk

 

Al sur de Rusia

y al pie de la montaña

se crían los mejores,

los que no muerden

ni patean,

los que dividen su estómago

en cuatro partes definidas

los que de tanta luz

te van dejando ciego y arden;

los que de patas grandes

como un roble nos engañan,

los que galopan lento.

 

Quiero decir que Piatigorsk

es un lugar hermoso

y a diez mil kilómetros

de aquí.

 

 

 

Fotografía (cliché) del Viejo Oeste

 

Dos vaqueros armados

a la vieja usanza se miran.

Al fondo sus vehículos:

caballos de colores que no

pueden distinguirse, pero

caballos al fin.

 

A la derecha un establecimiento

de licores y cerveza barata

en el que seguramente hallamos

el origen de esta historia.

 

A la izquierda, es decir al oeste,

los aposentos del sheriff:

los dos hombres son quizá

los más buscados.

 

Más al fondo de los animales

la razón del problema:

uno de ellos piensa que su caballo

es en realidad un impostor.

 

La solución se va en el aire

como el polvo por sus botas.

 

Pero es un duelo,

y el impostor debe morir

aunque no exista

 

entonces bala.

 

 

 

A la manera de Odilon Redon

 

Los caballos

son de lejos

las criaturas

más hermosas

del mundo.

 

De Arión

hasta Pegaso

en la llanura.

De la tez

de Brunilda

hasta sus ojos.

De la proximidad

y del principio.

 

Los caballos son

naturaleza muerta

aunque la historia

te diga lo contrario.

 

 

 

Cattelan

 

El juego de mesa

cambiaría para siempre:

seis jugadores por lado,

dos prodigios, cuatro tiempos

de quince minutos,

una copa mundial y otra

de naciones.

 

Todos serían tan felices.

 

Pero dejé la poesía

para empotrar caballos

en las paredes.

 

 

 

Destino final

 

Mi caballo era el 108

de Volée Airlines, era

Terry cruzando la calle,

el billete ganador de Evan

y el desastre en la cocina.

 

Mi caballo era Tim Carpenter

aplastado por la grúa, era

el exceso de velocidad

que remueve la cabeza

en dos movimientos.

 

Mi caballo era la música radial

que despedían los coches, era

la cama de bronceado,

los rayos UV que

atravesaron los tejidos.

 

Mi caballo era Tony Todd

pero nunca tuvo

el protagonismo suficiente.

Daniel Medina (Mérida, Yucatán; 1996) es autor de los libros de poemas Una extraña música (Sombrario Ediciones, 2018) y Médium (Sangre Ediciones, 2018). Obtuvo el Premio INBA-CEDART de Poesía 100 Años de letras mexicanas 2014, el Premio Nacional de Poesía Joven Jorge Lara 2014 y el Premio Peninsular de Poesía José Díaz Bolio 2017. Ha publicado poesía, crítica y traducción en diversos medios como Periódico de Poesía, Blanco Móvil y La Gualdra (suplemento cultural de La Jornada Zacatecas). Becario del PECDA Jóvenes Creadores (2017-2018) en Poesía, de verano de la Fundación para las Letras Mexicanas (Xalapa, 2018) y del Festival Cultural Interfaz (2018). Dirige Ediciones O y forma parte del Centro de Experimentación Literaria.

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